Volcán Mayon
Cenizas y humo emanan del volcán Mayon visto desde Legaspi en la provincia de Albay (Filipinas). ZALRIAN SAYAT/EFE

El volcán Mayon, que entró en actividad el fin de semana en el este de Filipinas, ha comenzado a desprender ríos de lava y amenaza con una erupción explosiva, mientras el número de evacuados supera ya los 15.000.

Los desprendimientos de magma comenzaron la noche del lunes y este martes el fluido rojizo llegó a avanzar hasta a 2 kilómetros de distancia del cráter de este volcán ubicado unos 350 kilómetros al sureste de Manila, informó la agencia sismológica de Filipinas (PHIVOLCS).

Las autoridades mantienen el nivel de alerta en 3 (crítico) de una escala de 5, al considerar que puede producirse una erupción violenta de forma inminente, aunque ésta también podría tardar días o semanas.

También se han restringido los vuelos en la zona de peligroUn total de 15.410 residentes de localidades que se encuentran en la que ha sido decretada como zona de peligro, dentro de un radio de 7 kilómetros del cráter, han sido evacuados en refugios temporales, escuelas y polideportivos de la región.

El Mayon, que ha entrado en erupción unas 50 veces en los últimos cinco siglos, convulsionó por primera vez la tarde del sábado, emitiendo nubes grises que dejaron los alrededores llenos de cenizas.

A aquella primera erupción siguieron otras dos más el domingo, que causaron 158 desprendimientos de rocas y provocaron el inicio de las evacuaciones y la restricción de los vuelos en la zona.

El volcán Pinatubo causó más de 800 muertos

La actividad del Mayon se ha notado en la región con fuertes estruendos, lluvia de cenizas y un fuerte olor a ácido sulfúrico, según los testimonios ofrecidos a los medios por los residentes de las localidades aledañas.

La erupción más potente en la historia de Filipinas, la segunda mayor del mundo en el siglo XX, fue la del Pinatubo en junio de 1991, que causó unos 850 muertos y más de un millón de damnificados, además de generar una capa global de ácido sulfúrico que causó daños en la atmósfera.

El archipiélago filipino, donde hay 23 volcanes activos, se asienta sobre una zona de intensa actividad sísmica inscrita dentro del llamado "Anillo de fuego del Pacífico", que se extiende desde la costa oeste del continente americano hasta Nueva Zelanda pasando por Japón, Filipinas e Indonesia.