La agencia sismológica de Filipinas (PHIVOLCS) elevó este lunes a "crítico" el nivel de alerta por posible erupción peligrosa del volcán Mayon, en el este del país, que entró en erupción el fin de semana dejando nubes de cenizas y más de mil evacuados.

El organismo estatal, que había decretado el domingo el nivel 2 ("creciente preocupación"), decidió aumentarlo al 3 al considerar que puede darse una erupción magmática de forma inminente.

El volcán, ubicado unos 350 kilómetros al sureste de Manila, "muestra una relativamente alta inestabilidad y tiene magma en el cráter, así que es posible que se produzca una erupción peligrosa en cuestión de semanas o incluso días", advirtió PHIVOLCS en un comunicado.

El próximo paso, aseguró, será "evacuar a los animales de la zona de peligro con el fin de que los residentes no tengan que regresar a sus aldeas para atender al ganado".

La agencia especificó que el cráter "muestra un resplandor brillante que indica el crecimiento de un nuevo domo de lava y las primeras corrientes de lava hacia las laderas del lado sur".

El número de evacuados ha ascendido a 12.044 personas agrupadas en un total de 3.061 familias de localidades cercanas como Camalig y Guinobatan.

Han aconsejado a la población no acercarse a un radio de 7 kilómetros del volcánA aquella erupción siguieron otras dos más el domingo, que generaron nubes grises, esparcieron cenizas sobre el terreno y causaron en total 158 desprendimientos de rocas, según PHIVOLCS.

Las autoridades han aconsejado a la población no acercarse a un radio de 7 kilómetros del volcán y han restringido el vuelo de aviones en las inmediaciones. El Mayon ha dejado testimonio de su actividad con fuertes estruendos y un fuerte olor a ácido sulfúrico.

Filipinas tiene 23 volcanes activos y la mayor erupción en la historia del país fue la del Pinatubo en junio de 1991, que causó unos 850 muertos y más de un millón de damnificados.

Actividad en el 'anillo de fuego'

El archipiélago filipino se asienta sobre una zona de intensa actividad sísmica inscrita dentro del llamado "Anillo de fuego del Pacífico", al igual que Papúa Nueva Guinea, cuyas autoridades ordenaron la evacuación de una segunda isla en el archipiélago Schouten, en el norte del país, ante el riesgo de erupción de otro volcán, informaron medios locales.

El Gobierno provincial de East Sepik ordenó el domingo la evacuación de unos 3.000 vecinos de la isla Biem, situada cerca de la isla Kadovar, que a principios de mes también fue evacuada al registrar la primera erupción de su historia, según Radio New Zealand.

Los 600 pobladores de Kadovar, que habían sido trasladados hacia la isla de Ruprup, tuvieron que ser evacuados de nuevo hacia la isla de Nueva Guinea, la principal del país, con la ayuda de personal militar y de barcos pesqueros, añadió la fuente.

El primer ministro papú, Peter O'Neill, movilizó personal militar y de emergencias para evacuar a los afectados de las cercanías de los volcanes y pidió precaución a la población del litoral ante el riesgo de tsunamis provocados por posibles erupciones.

Entre ambos lugares está Indonesia, donde también hay gran actividad volcánica, como la del volcán Sinabung que recobró su actividad en 2010 y del que mana lava y a causa del cual un total de 16 personas murieron en 2014 y otras nueve en 2016 a causa de sus erupciones.