Roberto García-Calvo
Roberto García-Calvo (AGENCIAS). AGENCIAS

El magistrado del Tribunal Constitucional Roberto García-Calvo, una figura cuestionada por su pasado franquista, se ha visto envuelto en una nueva polémica. Además de la recusación que pesa sobre él a petición del Partido Socialista, está acusado de haber amenazado con un arma de fuego a un joven de 24 años.

El joven que le denunció tiene antecedentes por robo

El motivo de este incidente, según publica el diario El País, fue una disputa de tráfico entre el magistrado, de 65 años de edad, y Vicente Garcerán, un vecino de la localidad madrileña de Carabanchel con antecedentes policiales por el robo de un vehículo.

Una disputa al volante

Los hechos, según Garcerán y desmentidos en todo momento por el magistrado, se produjeron cuando el joven se dirigía a Boadilla y el coche del juez, un Toyota Land Cruiser verde oscuro, se les echó encima. "El hombre que lo conducía parecía que estaba hablando por teléfono o mirando papeles, y se cruzó de carril y casi nos dio un golpe", relata Garcerán.

Se puso a chillar como un energúmeno

Según el joven, se puso a su altura y le recriminó lo sucedido, momento en el cual el juez se puso a "chillar como un energúmeno", puso el coche delante del joven y le hizo frenar. El joven respondió con una acción similar, y bajó del coche para recriminarle su comportamiento al juez, que supuestamente abandonó su vehículo y le dijo: "No sabes con quién te estás metiendo". Acto seguido, según Garcerán, fue al maletero y sacó una pistola, con la que apuntó y amenazó al joven.

El juez tiene varias armas

Preguntado por el diario El País, el magistrado niega lo sucedido: de hecho, desconocía que se hubiera presentado una denuncia semejante, que tardó en tramitarse porque la matrícula del coche del juez no constaba en los registros policiales por motivos de seguridad.

El magistrado admite tener varias armas, entre ellas una pistola que encaja con la descripción dada por el joven, aunque asegura que las utiliza únicamente para cazar, y que reserva otros usos para sus escoltas.