Luis Pineda
El presidente de Ausbanc, Luis Pineda, en una imagen de archivo. EFE/Ángel Díaz

La Fiscalía de la Audiencia Nacional ha solicitado 118 años de prisión para el líder de Ausbanc, Luis Pineda; 25 años para el de Manos Limpias, Miguel Bernad; y otros 12 años para la abogada de esta organización Virginia López Negrete por la supuesta trama de extorsión a cambio de retirar acusaciones.

En su escrito de acusación, el fiscal José Perals solicita penas de cárcel para 11 personas por delitos de estafa, blanqueo, extorsión, amenazas, administración desleal, fraude en las subvenciones y pertenencia a organización criminal. Además, a Pineda le pide una multa de 10,3 millones de euros solo por el delito de blanqueo y otros 300.000 euros por un delito contra la Hacienda Pública.

En este caso se investigan varias extorsiones de Ausbanc y Manos Limpias, entre ellas el intento de Pineda y Bernad de negociar la retirada de la acusación de la infanta Cristina en el caso Nóos por parte de Manos Limpias; el escrito relata que se pusieron de acuerdo para ello "a cambio de un acuerdo que les beneficiara económicamente", para lo que presionaron al abogado de la infanta.

Las presiones, según el fiscal, comenzaron en octubre de 2015, cuando Bernad se puso en contacto con el director de la Fundación La Caixa (donde trabajada la infanta), Jaume Giró, con quien se entrevistó el 7 de octubre en Barcelona.

A esa cita, explica el fiscal, acudió Bernad con el supuesto propietario de una empresa de seguridad denominada LPM que se encontraba en grave situación financiera y propuso a Giró que "ayudara económicamente a dicha empresa con la cantidad de dos millones de euros y que, a cambio de ello, retiraría la acusación contra la infanta".

"Jaume Giró no atendió al requerimiento de Miguel Bernad", prosigue el fiscal, ante lo que el 29 de febrero de 2016 Pineda llamó al directivo de la Fundación La Caixa "y retomó la propuesta, insistiéndole en la necesidad de tomar una decisión inminente a cambio de interceder para que Manos Limpias retirara la acusación contra la infanta Cristina".

Razones "deontológicas"

Dos semanas después, el 14 de marzo de 2016, Pineda se puso en contacto telefónico con el directivo del Banco Sabadell Gonzalo Barettino "para negociar el asunto relacionado con el archivo de la causa contra la infanta Cristina y le planteó la posibilidad de tener una entrevista con Miquel Roca Junyet", abogado de la infanta.

En esa conversación, dice el fiscal, Roca manifestó a Barettino que no quería entrevistarse con Pineda "por razones deontológicas", pero le pidió que acudiera a la entrevista "movido por la curiosidad de saber qué quería".
 
Barettino volvió a hablar ese mismo día con Pineda y le manifestó que ya había hablado con Roca y éste le había pedido que acudiera él a la reunión, tras lo que quedaron en Madrid al día siguiente, el 15 de marzo de 2016, para tratar este tema.

En esa entrevista entre Pineda y Barettino, el presidente de Ausbanc le dijo "que se estaban replanteando cambiar su posición procesal en el juicio de Palma, en referencia al caso Nóos, respecto a la infanta Cristina, pero que habían tenido muchos gastos procesales, que podrían haber llegado 'hasta los tres', refiriéndose a tres millones de euros".

El directivo del Sabadell contestó a Pineda que no quería seguir hablando del tema, pero que se lo trasladaría a Roca, quien, al ser informado por Barettino del contenido de la reunión, "le manifestó que no tuviera más contactos con Luis Pineda".
 
El fiscal cree además que de toda esta estrategia "era conocedora la abogada que ejercía directamente la acusación en el caso Nóos, Virginia López Negrete, quien seguía las instrucciones que le daba Miguel Bernad y enviaba la información que obtenía del caso a Luis Pineda".