Los tres detenidos, acusados de ser miembros del Grupo de Resistencia Antifascista Primero de Octubre (GRAPO), han negado su pertenencia a la banda terrorista y su implicación en el secuestro de Publio Cordón. Fernando Silva Sande, Manuel Pérez Martínez e Isabel Llaquet están acusados del secuestro de este empresario en 1995, por lo que se piden 27 años de cárcel para ellos.

Asumí una responsabilidad que no me correspondía

Según ha reconocido Silva Sande, la declaración que prestó tras ser detenido en Francia, en la que manifestaba ser el jefe del comando central de los GRAPO, era falsa: asegura que que lo hizo "para descartar a otra gente y para asumir una responsabilidad que no me correspondía".

A Silva Sande se le toma como uno de los cabecillas del grupo terrorista, fue detenido en suelo francés y brevemente extraditado a España para ser entregado de forma definitiva tiempo después.

Nadie sabe nada de Publio Cordón

Han pasado más de 12 años del secuestro del empresario aragonés, por el que los GRAPO pidieron un rescate de 400 millones de pesetas, dinero que la familia entregó. No obstante, la familia nunca ha vuelto a saber nada de él. Los miembros del grupo terrorista, no obstante, aseguraron haberlo liberado tras este pago.

Las autoridades españolas dan por extinguido este grupo después de sus últimos asesinatos.