Rambla
Una vista de La Rambla con el último memorial a las víctimas del atentado que quedó en pie. HUGO FERNÁNDEZ

El turismo y las tiendas se reponen del atentado del 17 de agosto en La Rambla antes que los propios barceloneses. Mientras que un mes después del suceso los ciudadanos y los trabajadores de la vía empezaban a volver a la normalidad pero todavía tenían muy presente el horror de aquel día, como constató este diario con entrevistas a pie de calle, los sectores comercial y turístico se habían recuperado de una forma "más rápida" que en otras ciudades europeas que han sufrido ataques similares, como por ejemplo París, Bruselas o Berlín. Así lo constata un informe del Observatori del Turisme de Barcelona que ha hecho público el Ayuntamiento sobre los efectos del atentado después de 30 días.

El estudio sostiene que el impacto se concentró en los tres días posteriores al ataque terrorista, pero que este fue "bajo" luego. En los hoteles, por ejemplo, las cancelaciones de reservas aumentaron un 20% del 17 al 20 de agosto, pero del 21 al 27 el crecimiento fue del 5%, y del 28 de agosto al 3 de septiembre, del 3%. Entre el 4 y el 10 de septiembre, sin embargo, volvieron al ritmo habitual en esa época del año.

En cuanto a los pisos turísticos, según datos que recoge el documento procedentes de la Associació d'Apartaments Turístics de Barcelona (Apartur), el porcentaje de reservas confirmadas en agosto fue del 82,35%, casi un punto superior al del mismo mes de 2016, y la ocupación, del 90,70%.

El informe también hace referencia al transporte aéreo y refleja que los tres primeros días tras el atentado la búsqueda de vuelos con destinación Barcelona cayó un 20% en los mercados extranjeros y un 11% en el resto de España, pero que en las cuatro semanas posteriores volvió a "a los niveles anteriores al 17-A".

El impacto se concentró en los tres días posteriores al atentadoSe recogen, asimismo, en el estudio, datos de Transports Metropolitans de Barcelona (TMB), que muestran que en agosto las validaciones en las tres estaciones de metro de La Rambla –cerradas parte del día 17 y todo el 18– bajaron un 9,9% en relación al mismo mes del año anterior. Sin embargo, las que se realizaron con el abono Hola BCN!, un título de transporte destinado a los turistas, crecieron un 11,1%.

En cuanto a los visitantes de puntos de atractivo turístico, descendieron los días después del atentado pero se recuperaron luego. En la Sagrada Família, por ejemplo, el 18 y el 19 de agosto la bajada media fue de alrededor del 20%. En el Park Güell, apunta el documento, la disminución solo fue perceptible el mismo día del ataque, cuando los visitantes estuvieron por debajo de los 10.000, mientras que acostumbran a ser casi 10.500 diarios ese mes del año.

Sobre el impacto del 17-A en el comercio, el estudio advierte de que no se dispone todavía de "datos que permitan una evaluación cuidadosa" pero señala que, según las asociaciones de comerciantes, "no se observa una bajada generalizada de las ventas respecto al año anterior". El mismo día del atentado las tiendas de La Rambla y los alrededores sí que se "vieron afectadas", por el "cordón de seguridad" en la zona.

En grandes eventos, ferias y congresos, según el documento, no se detectó "ningún tipo de afectación" en las semanas posteriores al 17 de agosto.

Barcelona en los foros turísticos

Para estudiar el impacto del atentado en la imagen y la reputación de la destinación Barcelona, el informe analiza la presencia del ataque en las opiniones en foros turísticos del 17 de agosto al 17 de septiembre. Las que mencionaban lo sucedido en La Rambla fueron un 17% y se concentraron fundamentalmente "en la primera semana posterior al atentado".

"Los comentarios vinculados al proceso de decisión de ir o no de viaje a Barcelona apuntaban de manera casi absoluta a la determinación de visitar la ciudad", señala el documento.

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