Dreamers
Varias personas se manifiestan fuera de la Torre Trump tras anunciarse la eliminación del plan migratorio DACA. Alba Vigaray / EFE

El Gobierno del presidente Donald Trump ha anunciado este martes el fin del plan conocido como DACA, promulgado por Barack Obama y que ha protegido de la deportación a 800.000 indocumentados, aunque la suspensión se hará efectiva dentro de seis meses para forzar al Congreso a encontrar una alternativa.

"Estoy aquí para anunciar que el programa DACA promulgado por la Administración de Obama va a ser rescindido", anunció en una rueda de prensa el fiscal general, Jeff Sessions, uno de los miembros del Ejecutivo con posiciones más duras en inmigración. Para Sessions, "lo compasivo es acabar con esta anarquía, implementar nuestras leyes y, si el Congreso elige hacer cambios en nuestras leyes, hacer eso a través del proceso establecido", señaló.

El responsable del Departamento de Justicia ha dicho que se trata de una decisión "responsable", en la medida en que la actual Administración considera que el programa perjudica el acceso de estadounidenses al mercado laboral y contradice las políticas migratorias en vigor. "No podemos admitir a todos los que nos gustaría. Es así de simple", ha sentenciado Sessions.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha asegurado en un comunicado que resolverá "con corazón y compasión" la situación de los 800.000 jóvenes indocumentados que se beneficiaron de este programa. "Como he dicho antes, resolveremos el tema de DACA con corazón y compasión, pero a través del proceso democrático legal, mientras al mismo tiempo nos aseguramos de que cualquier reforma migratoria que adoptamos ofrece beneficios duraderos para todos los ciudadanos estadounidenses", ha dicho.

"El Congreso ahora tiene la oportunidad de avanzar en una reforma migratoria responsable que coloque los empleados y la seguridad de los estadounidenses en primer lugar", subrayó Trump, que también afirmó que "ama a estas personas", en referencia a los dreamers.

En ese sentido, Trump ha acusado a su antecesor de aprobar una iniciativa que "estimuló" la crisis humanitaria que sufrió Estados Unidos en el verano de 2014, cuando las autoridades del país se vieron sobrepasadas ante la llegada de miles de niños no acompañados procedentes, en su mayoría, de El Salvador, Guatemala y Honduras.

Trump consideró que algunos de esos jóvenes "se convirtieron en miembros de pandillas violentas en todo el país", como la Mara Salvatrucha (MS-13), un grupo que ha convertido a El Salvador en uno de los países más violentos del mundo y contra la que el Gobierno de EE UU ha iniciado una ofensiva policial.

El mandatario aprovechó para defenderse de las críticas y dijo que "no está a favor de castigar a niños, que en su mayoría son ahora adultos", pero consideró que el pueblo estadounidense debe de reconocer que Estados Unidos es tierra de "oportunidades" porque también es una "nación de leyes".

La pelota queda en el tejado del Congreso

No obstante, la secretaria de Seguridad Interior en funciones, Elaine Duke, ha matizado en un comunicado que será una retirada "ordenada" de las actuales medidas. El Gobierno de Trump no aceptará ninguna nueva petición de dreamers —como se conoce a los jóvenes protegidos por DACA— desde este martes, pero no tocará a beneficiarios previos al 5 de marzo y permitirá la renovación de ciertos permisos hasta el 5 de octubre.

Así, hasta el 5 de marzo de 2018 el Congreso, el único con poder para cambiar el sistema migratorio, debe encontrar una solución para regularizar la situación de los jóvenes indocumentados.

En este sentido, el presidente de la Cámara de Representantes de EE UU, el republicano Paul Ryan, ha anunciado que buscará consenso con Trump y los líderes del Senado para aprobar una ley que permita ayudar a algunos inmigrantes indocumentados.

"Tengo la esperanza de que la Cámara de Representantes y el Senado, con el liderazgo del presidente, sean capaces de encontrar consenso sobre una solución legislativa permanente que asegure que aquellos que no han hecho nada malo puedan aún contribuir a este país", ha dicho en un comunicado. Ryan, el republicano con mayor rango en el Congreso, pidió la semana pasada a Trump que mantuviera este plan.

El debate también amenaza con abrir un nuevo cisma en el Partido Republicano, que ya se ha mostrado incapaz de aprobar grandes leyes como la reforma sanitaria, a pesar de contar con mayoría en ambas cámaras. Tras el anuncio del Gobierno este martes, varios legisladores republicanos ya se han desmarcado, entre ellos el senador John McCain.

Plan promulgado por Obama

DACA fue promulgado por una orden ejecutiva del entonces presidente Obama en 2012 y gracias a él unos 800.000 jóvenes indocumentados han podido frenar su expulsión de EE UU, obtener un permiso temporal de trabajo y, en algunos estados, una licencia de conducir. Tres cuartas partes de los beneficiarios del programa tienen nacionalidad mexicana.

Para acceder a los beneficios de DACA y evitar la deportación, los jóvenes indocumentados tuvieron que probar que habían llegado a EE UU antes de los 16 años, en muchos casos siendo niños y junto a sus padres, que no tenían antecedentes penales y que estaban estudiando en el instituto o en la universidad. Los beneficiarios de DACA debían de renovar su inscripción en el programa cada dos años para seguir recibiendo sus beneficios.

Al respecto, el Gobierno ha determinado este martes que los dreamers que tengan pendiente renovar su inscripción a DACA deben hacerlo antes del 5 de octubre, momento en el que ninguna nueva petición será aceptada, informaron en una conferencia de prensa altos funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional, que pidieron el anonimato.

Duke ha sido la encargada de rescindir el programa al suspender el memorándum que lo creó el 15 de junio de 2012, después de que Sessions le enviara este lunes una carta, en la que consideraba que DACA debía ser suspendido.

Trump ha recibido una gran presión para acabar con DACA por parte de fiscales generales de nueve estados conservadores, encabezados por Texas y que amenazaron con interponer este mismo martes una demanda contra el Gobierno si no derogaba el programa.