Bandera del grupo Estado Islámico
Bandera del grupo Estado Islámico en el centro de Ragua. GTRES

El Gobierno austríaco ha asegurado que un tunecino que la semana pasada asesinó presuntamente a una pareja de ancianos en la ciudad de Linz era un musulmán radicalizado con vínculos con el grupo yihadista Estado Islámico.

Así lo indicó el ministro del Interior, Wolfgang Sobotka, quién aseguró que la investigación continúa "con mucha prudencia" y no ofreció muchos detalles al respecto.

El ministro señaló que los investigadores han detectado que el sospechoso, que lleva viviendo en Austria desde 1989, tuvo contacto a través de las redes sociales con vínculos de Estado Islámico. Sobotka no quiso responder a la pregunta de si el sospechoso había sido confrontado con esa acusación.

El titular de Interior sí descartó que, según los datos que se manejan ahora, el sospechoso tuviera intención de viajar a Siria para unirse al grupo yihadista. Una reciente visita del sospechoso a Túnez había tenido como objetivo ejercer allí su profesión de carpintero.

El hombre, de 54 años, asesinó supuestamente el pasado viernes a un hombre de 87 años y a su mujer de 85.

El presunto asesino se entregó luego a la Policía y declaró que había matado a la pareja porque les creía relacionados con el FPÖ, el partido xenófobo y nacionalista austríaco. Declaró que consideraba a esa formación, muy crítica con los musulmanes y opuesta a la inmigración, responsable de las experiencias negativas que había sufrido en Austria. Con ese asesinato quería, declaró, "dar un ejemplo" a la sociedad, según informan los medios locales.

De confirmarse la relación de este asesinato con Estado Islámico sería el primer caso de radicalización islamista que deja víctimas mortales en Austria.