Manifestantes en Hamburgo contra el G-20
Una manifestación multitudinaria contra la cumbre del G-20 en Hamburgo. EFE

La llamada Cumbre de la Solidaridad Global, un foro alternativo a la reunión de los líderes del G-20 que se celebrará el viernes y sábado en Hamburgo, calificó este miércoles al grupo de las potencias industrializadas y emergentes de "maletero del capitalismo internacional", bajo el poder de las multinacionales.

La apertura de las sesiones, en las que han participado unos 1.500 representantes de 20 país, estuvo marcada por el discurso de la activista india Vandana Shiva, premio Nobel Alternativo, quien calificó a los países del G-20 de "auxiliares" de los poderes económicos.

Además, un masivo grupo activista ha marchado a lo largo de toda la tarde por las calles de la ciudad germana, como medida de protesta ante el encuentro internacional que tendrá lugar este viernes y este sábado.

El foro, que se celebra en una vieja fábrica reconvertida en centro cultural en el casco urbano de Hamburgo, se desarrollará durante dos días y en él se abordarán cuestiones como el creciente abismo entre ricos y pobres, el poder de los consorcios multinacionales, las violaciones a los derechos humanos y la destrucción de riquezas naturales.

La Cumbre de la Solidaridad Global se desarrolla en paralelo a las acciones de protesta convocadas en las calles de Hamburgo contra el G-20, una veintena de actos, en su mayoría de carácter izquierdista y pacifista, que se desarrollan desde el pasado domingo

Este mismo miércoles desfilaron por la ciudad grupos de manifestantes vestidos y pintados de color gris simulando ser "zombies", que finalmente se despojaron de esas prendas en actitud liberadora.

Concentraciones radicales

Para este jueves, y en coincidencia con la llegada de las delegaciones del G-20 y los primeros encuentros bilaterales, está convocada una concentración de la izquierda radical bajo el lema Welcome to Hell (Bienvenidos al infierno).

Los organizadores, simpatizantes de la denominada Rote Flora (Flora Roja), una casa ocupada cercana al recinto ferial, cuentan con que unas 10.000 personas secunden la marcha, que discurrirán a poca distancia del centro de convenciones donde se desarrollará la cumbre.

Las fuerzas de seguridad alemanas estiman que en los distintos actos de protesta podrían mezclarse hasta 8.000 izquierdistas violentos, llegados de toda Alemania o de países vecinos.

La noche del martes, la Policía hamburguesa hizo uso de cañones de agua a presión contra aquellos manifestantes que trataban de pernoctar en una acampada que las autoridades de la ciudad habían autorizado, aunque sólo como punto de concentración diurno, no para dormir.

El ministro alemán del Interior, Thomas de Maizière, ha advertido repetidamente de que las fuerzas de seguridad no tolerarán el menor intento de alterar la reunión de los líderes del G-20.