El rey Felipe VI ha recibido este martes en el Palacio de la Zarzuela al secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, con motivo de la reelección de este como líder del PSOE. El socialista ha explicado tras la cita, que ha durado casi dos horas, que ha visto al monarca "preocupado por Cataluña" y también que le ha trasladado su "disposición a fortalecer el Estado".

En una rueda de prensa en la sede de Ferraz, Sánchez ha afirmado que la consulta planteada por el Govern "sitúa a Cataluña fuera de la legalidad constitucional" y ha pedido al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que dé "un paso" en busca de una solución política. El PSOE, ha dicho, apoya al Gobierno en la defensa de la legalidad y de la Constitución y lo hará si este decide dar dicho paso.

A juicio de Sánchez, "el consenso, en lo que respecta al modelo territorial, está roto", por lo que es preciso abordar una reforma constitucional para "culminar la estructura federal del Estado". "Eso significa reconocer que hay una única soberanía, un único Estado, que tiene que perfeccionar su carácter plurinacional", ha defendido. No ha desvelado si el Rey estaría a favor de la reforma de la Carta Magna: "No entraré en esto".

Sobre si la actualización del marco constitucional debería avanzar hacia la instauración de la República, Sánchez ha asegurado que no es un asunto que haya tratado con don Felipe, si bien se ha mostrado partidario de defender los valores republicanos, como se acordó en el último congreso federal del PSOE. "Nuestro partido tiene un alma republicana que no vamos a renunciar a ella", ha afirmado.

Proyecto de renovación nacional

Por otro lado, el secretario general del PSOE ha trasladado a Felipe VI su "disposición a fortalecer el Estado" y una propuesta de "proyecto de renovación nacional" basada en diez compromisos, entre ellos el de "culminar la estructura federal del Estado" con la reforma de la Constitución.

La intención del partido es "hacer una oposición de Estado" frente a las políticas del Gobierno. "Vamos a defender al Estado del Gobierno de España, que captura las instituciones, que intentar patrimonializar e instrumentalizar las instituciones de todos los españoles para sus propios fines, y a defender el Estado del bienestar, que está siendo atacado por las políticas públicas planteadas por el actual Gobierno", ha explicado el líder socialista.

Vamos a defender el Estado del bienestar, que está siendo atacado por las políticas públicas planteadas por el actual GobiernoAdemás, ha defendido el compromiso de desarrollar una regeneración democrática, basada en la lucha contra la corrupción, la mejora de la calidad democrática, el reforzamiento del Parlamento y una nueva ley electoral.

Otros compromisos que Sánchez ha expuesto al rey pasan por una reforma fiscal progresista por la defensa de la estabilidad presupuestaria y el control del déficit y la reindustrialización; la transformación digital. El decálogo del PSOE plantea igualmente la derogación de la reforma laboral; garantizar el futuro de las pensiones; preservar la independencia del poder judicial y reforzar las políticas educativas.

Sánchez ha apuntado que ha sido una reunión "cordial, de reencuentro después de meses de 'interin' en el proceso de primarias y resolución de la crisis de liderazgo del PSOE". Han hablado, ha dicho, de "muchísimas cuestiones, sobre todo de los desafíos que tiene el Estado", de los problemas de los jóvenes y de la desigualdad social.

En el Salón de Audiencias de Zarzuela, don Felipe y Sánchez se han saludado de forma afectuosa y han bromeado sobre el amplio número de medios presentes.

No es la primera vez que Sánchez se reúne con el jefe del Estado, ya lo hizo cuando fue elegido como secretario general de los socialistas por primera vez, en el año 2014, en la ronda de consultas previa a la investidura fallida de Mariano Rajoy de finales de agosto, y dos meses antes de que dimitiera de su cargo tras perder la confianza de la Ejecutiva de su partido.

La reunión se suma a la que mantendrá Sánchez este jueves con el Presidente del Gobierno, Mariano Rajoy.