Policía Nacional
Un coche de la Policía Nacional. EUROPA PRESS

Los agentes ha detenido a tres miembros de una misma familia de origen rumano, el matrimonio y uno de sus hijos, como responsables de la captación de esta menor, con la que el joven habría contraído matrimonio por el rito gitano.

Tras el matrimonio viajaron desde su país a Santander, sin la autorización de los padres de la chica, donde estaba siendo explotada en la comisión de pequeños hurtos y en la recogida de chatarra.

La investigación comenzó a principios de año. Agentes del Servicio de Lucha contra el Tráfico de Personas de Calarais de Rumanía informaron a los investigadores españoles de la existencia de un clan familiar rumano que estaba siendo investigado por un delito de tráfico de menores con fines de explotación sexual.

Las pesquisas llevadas a cabo determinaban que un miembro de la familia habría captado a una menor de edad en Rumanía, ofreciéndola casarse por el rito gitano y, con la ayuda de sus padres, la habría sacado ilegalmente del país para viajar hasta España y obligarla a ejercer la prostitución.

Los padres biológicos de la menor habían denunciado su desaparición

Los agentes españoles especializados en el delito de trata de seres humanos comenzaron a hacer gestiones con el fin de localizar y proteger a la menor. Así, detectaron a un grupo familiar en Santander que se dedicaban a la recogida de chatarra, tanto en dicha localidad como en otras limítrofes.

Posteriormente localizaron a la joven, que era obligada a recoger chatarra sola en Santander, o acompañada por alguno de los miembros de la familia si tenía que desplazarse en vehículo hasta otras localidades.

Además, en alguna ocasión también era obligada a realizar pequeños hurtos en almacenes de chatarra.

Finalmente, tras ponerse en contacto con las autoridades rumanas, los agentes tuvieron conocimiento de que los padres biológicos de la menor habían denunciado su desaparición con anterioridad.

La menor, de 17 años de edad, ha sido ingresada en un centro de la comunidad hasta la repatriación a su país de origen.

Esta operación se enmarca dentro del Plan de la Policía Nacional contra la Trata de Seres Humanos con Fines de Explotación Sexual puesto en marcha en 2013 y que dio lugar a la creación de la Brigada Central contra la Trata de Seres Humanos, adscrita a la Comisaría General de Extranjería y Fronteras de la Policía Nacional.

Con la puesta en marcha de este plan, la Policía Nacional activó la línea telefónica 900 10 50 90 y el correo trata@policia.es para facilitar la colaboración ciudadana y la denuncia, anónima y confidencial, de este tipo de delitos.

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