Las detenciones se produjeron después de que agentes de la Policía de Barrio recibieran el pasado fin de semana una llamada de auxilio al teléfono 092 desde una vivienda del barrio de San Nicolás de la capital grancanaria, según informó la Policía en nota de prensa.

Una vez llegaron los agentes al lugar se encontraron a dos hombres delante de una vivienda a la que habían forzado la cerradura de la puerta y arrancado los barrotes de una ventana. Así, uno de los hombres explicó entonces a los policías que había acompañado a su amigo para ayudarle a acceder a su inmueble porque el morador le había quitado un martillo y agredido en una mano.

Posteriormente, los agentes se entrevistaron con el morador de la vivienda, que les explicó que lleva viviendo allí desde hacía varios meses, mostrándoles un contrato de alquiler y siendo corroborado por los vecinos. Además, el morador entregó un martillo a los agentes y les indicó cómo las otras dos personas habían forzado el acceso a la casa haciendo uso de varias herramientas, consiguiendo entonces quitarles un martillo y ejercer resistencia para impedir que accedieran.

Asimismo, los agentes solicitaron una ambulancia para que el supuesto agredido recibiera atención sanitaria, teniendo que ser trasladado a un hospital por sufrir una fractura en un dedo de la mano donde presuntamente había sido golpeado con la herramienta.

De todos modos, los agentes ante la situación, detuvieron al propietario de la vivienda, de 47 años y natural de Almería, por realizar de forma arbitraria un derecho propio, figura contemplada en el Código Penal para quienes traten de ejercer un derecho a través de la fuerza; mientras que al inquilino de la vivienda, de 59 años y natural de Las Palmas de Gran Canaria, también se le detuvo por cometer un presunto delito de lesiones. Ambos fueron trasladados a dependencias policiales y ha sido puestos a disposición judicial.

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