Serguei Lavrov
 El ministro de Exteriores ruso, Serguei Lavrov. EFE

Rusia ha suspendido la coordinación militar que tenía con Estados Unidos en Siria en respuesta al ataque estadounidense de las últimas horas contra una base aérea del régimen de Damasco.

"La parte rusa suspende la vigencia del memorando que existe para evitar incidentes y garantizar la seguridad de vuelos durante las operaciones (militares) en Siria, firmado con EE UU", anunció el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, en una declaración leída por su portavoz, María Zajárova, y colgada en su web oficial.

La portavoz dijo que el ataque de EE UU estaba preparado de "antemano" y que "para cualquier especialista está claro que la decisión de atacar se tomó en Washington antes del suceso de Idleb, que solo fue utilizado como pretexto para una demostración de fuerza".

"Estamos ante una clara agresión contra Siria. Las acciones emprendidas por EE UU destruyen aún más las relaciones ruso-estadounidenses", advirtió Zajárova.

Moscú acusa a Washington de recurrir a "una demostración de fuerza, al enfrentamiento militar con un país que lucha contra el terrorismo internacional, sin molestarse en aclarar" las circunstancias del ataque químico contra población civil siria.

"Sin duda, la acción militar de EE UU también es un intento de desviar la atención de la situación en Mosul, donde como resultado de las acciones, entre otras de la coalición liderada por Estados Unidos, murieron cientos de civiles inocentes y aumenta la catástrofe humanitaria", agregó.