El hombre juzgado este miércoles en Ourense acusado de agredir sexualmente a la hija menor de una expareja sentimental durante un período de tres años, entre 2008 y 2011, ha negado los hechos e insistido en que son mentiras de la niña que, según ha alegado, nunca aceptó la relación que tenía con su madre.

Por su parte, responsables del Imelga consideraron "verosímil" el relato de la menor y "compatible" con el trastorno postraumático que sufre en la actualidad y por el que recibe medicación. Los hechos tuvieron lugar cuando la menor contaba con ocho años (ahora tiene 16).

Según el escrito de la Fiscalía, el acusado, Víctor P.F., que convivía con la madre durante los fines de semana, aprovechaba las ausencias de su pareja o cuando trasladaba a la niña a casa de su padre biológico con excusa de dormir la siesta, para llevarla a la parte trasera de una furgoneta.

Una vez en el vehículo mantenía diversas conductas libidinosas como, según el escrito del Ministerio Fiscal, como masturbarse delante de la menor, frotar sus genitales con ella o ver material pornográfico. Además, la amenazaba con que si contaba los hechos "nadie creería" su historia y ella y su madre se "iban a ver en la calle".

La menor, que ha declarado tras un biombo, ha mantenido su versión durante el juicio que se celebra a puerta cerrada.

EL ACUSADO NIEGA LOS HECHOS

El acusado ha defendido que no es culpable de estos hechos y ha insistido en que las acusaciones son una mentira porque la joven nunca lo aceptó y no quería que su madre siguiera con él. El hombre se ha negado a contestar a las preguntas de la acusación particular.

Durante las pruebas periciales los psiquiatras que realizaron un examen a la menor han ratificado sus informes e insistido en que no ven "fabulación" en las declaraciones de la joven.

En esta misma línea se han manifestado una psicóloga del Instituto de Medicina Legal de Galicia, al destacar que no ve "inverosímil" ni "increíble" el relato de la menor. También ha incidido en que ve esta historia compatible con la patología que sufre la víctima.

El análisis realizado a la menor revela que sufría problemas de sueño, pesadillas, cambios bruscos de conducta e intentos de suicidio. También presentaba una conducta precoz y conocimientos sexuales inadecuados para su edad.

PIDEN 12 AÑOS DE PRISIÓN

Fiscalía y acusación particular reclaman para el acusado 12 años de prisión y la prohibición de acercarse a la víctima durante 13 años. También solicitan una indemnización por importe de 80.000 euros. La defensa niega los hechos y reclama la libre absolución.

El acusado estuvo en prisión preventiva y en la actualidad tiene una orden de alejamiento respecto a la menor. Por otra parte, el hombre fue condenado en julio de 2016 a cuatro años de cárcel por tocamientos libidinosos a dos menores que estaban jugando en un parque de A Gudiña (Ourense). La sentencia está recurrida ante el Tribunal Supremo.

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