Mariano Rajoy
Mariano Rajoy comparece el día que Theresa May activa el desmembramiento de la UE. EFE

La entrega de la carta que firmó el martes por la noche Theresa May y que ha recibido este miércoles el Consejo Europeo a través de la que se pone en marcha el proceso de ruptura con la UE ha desencadenado una respuesta por parte de los principales líderes internacionales y también de España.

El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, en concreto, ha subrayado este miércoles que Europa "tiene que ir ahora a un proceso de integración más acusado" y ha confiado en que tras este proceso las relaciones de futuro entre la Unión Europa (UE) y el Reino Unido sean "buenas".

Para el presidente del Ejectuvio, la prioridad debe ser la de "minimizar la incertidumbre creada" por esta decisión tanto en los ciudadanos como las empresas. En rueda de prensa junto al primer ministro de Malta, Rajoy ha querido enviar un mensaje de "tranquilidad, confianza y serenidad" a todos los ciudadanos españoles que viven en ese país y a todos los británicos que viven en España, que "son más".

Un mensaje que ha dirigido también a las empresas españolas que invierten en el Reino Unido o comercian con dicho país y a las británicas con negocios en España. El Gobierno español, ha recalcado Rajoy, defenderá los intereses de España en esta negociación en la que espera que se alcance un acuerdo "equilibrado" pero al mismo tiempo se avance en la integración de la UE.

El objetivo del Gobierno español y de "cualquier gobierno que se precie" es que "ningún ciudadano ni empresa que exporte, importe o invierta" en Reino Unido se vea afectado por estas decisiones, ha dicho Rajoy, poniendo especial énfasis en la necesidad de que se garanticen los servicios sociales esenciales. Se ha mostrado así convencido de que Reino Unido también querrá que se garanticen los servicios esenciales para los ciudadanos británicos que estén en países de la Unión, como así lo espera de los europeos que estén en Reino Unido

El jefe del Ejecutivo hizo estas declaraciones durante su reunión con el primer ministro de Malta y presidente de turno de la UE, Joseph Muscat, a quien invitó a explicar el próximo 10 de abril, en la reunión de países europeos del Mediterráneo que se celebra en Madrid, las líneas de negociación con el Reino Unido que defenderá en la cumbre europea del próximo día 29.

El ministro de Asuntos Exteriores, Alfonso Dastis, por su parte, ha indicado que España, una vez que el Reino Unido salga de la UE, no admitirá "ninguna disposición que perjudique" su posición en la soberanía de Gibraltar o que influya "grave y desproporcionadamente en los intereses económicos españoles".

El titular de la cartera de Exteriores ha recordado que con la salida del Reino Unido los tratados europeos dejarán de aplicarse en Gibraltar dado que sus relaciones exteriores son responsabilidad de un Estado miembro que abandonará la Unión Europea. "La extensión al territorio de Gibraltar de cualquier disposición o acuerdo que se derive del futuro marco de relaciones de la UE con el Reino Unido deberá contar con el consentimiento de España y ser objeto de acuerdo entre los dos países", ha destacado Dastis.

Y ha dejado claro el jefe de la diplomacia española: "No aceptaremos ninguna disposición que perjudique la posición de España en la controversia sobre la soberanía o que suponga el mantenimiento de determinadas condiciones (aduaneras, fiscales) de la actividad económica de Gibraltar hacia la UE que perjudican grave y desproporcionadamente los intereses económicos españoles".