Pedro Sánchez propone un PSOE a la izquierda con dos adversarios: el PP y el neoliberalismo

  • El exlíder socialista presenta en Madrid el proyecto político con el que aspira a recuperar el liderazgo del partido.
  • El documento supone una vuelta a los valores y esencias socialdemócratas, pero desde un punto de vista de "redefinición" y de "fin de ciclo".
  • Plantea desarrollar "alianzas estratégicas" con los sindicatos y las "fuerzas políticas de izquierda".
  • El texto es una propuesta abierta al debate y el resultado se presentará, vía enmiendas, a los delegados en el Congreso Federal del PSOE de junio.
  • Pedro Sánchez: "Si pierdo, no seguiré en política".
El candidato a la Secretaría General del PSOE, Pedro Sánchez durante la presentación en el Círculo de Bellas Artes de Madrid del documento de su candidatura.
El candidato a la Secretaría General del PSOE, Pedro Sánchez durante la presentación en el Círculo de Bellas Artes de Madrid del documento de su candidatura.
Chema Moya / EFE
Hay proyecto, equipo y que el PSOE vuelva a ser "el partido de la izquierda de este país". Esa es la idea que ha querido lanzar el exsecretario general, Pedro Sánchez, al presentar este lunes el documento político con el que concurrirá a las primarias para intentar recuperar el liderazgo del partido. Lo ha hecho por todo lo alto, en una sala abarrotada del Círculo de Bellas Artes de Madrid y ante representantes de la empresa, de la universidad, de la cultura, del ámbito científico, de la prensa, de los sindicatos y de los movimientos sociales.

Hay proyecto y equipo. Esa es la idea que ha querido lanzar el exsecretario general del PSOE,  Pedro Sánchez, al presentar este lunes el documento político con el que concurrirá a las primarias para intentar recuperar el liderazgo del partido. Lo ha hecho por todo lo alto, en una sala abarrotada del Círculo de Bellas Artes de Madrid y ante representantes de la empresa, de la universidad, de la cultura, del ámbito científico, de la prensa, de los sindicatos y de los movimientos sociales.

"No soy la misma persona que en las primarias de 2014, ni que el 1 de octubre cuando renuncie (...) Creo humildemente saber lo que necesita el PSOE y la izquierda para renacer y para volver a ser la alternativa frente a la derecha del PP", ha dicho Sánchez en la presentación del texto, en cuya redacción han colaborado históricos del partido como el exministro Josep Borrell, la economista y exministra Cristina Narbona, el sociólogo y director de la revista Temas, José Felix Tezanos, y el también economista y coordinador del Foro de Economía Progresista, Manuel Escudero, supone una vuelta a los valores y esencias socialdemócratas, pero desde un punto de vista de "redefinición" y de "fin de ciclo".

Una "nueva etapa" en la que las decenas de expertos que han colaborado han fijado dos grandes adversarios para el proyecto que defiende Sánchez: "el capitalismo neoliberal y el conservadurismo de la derecha". Un conservadurismo que, según el documento, en España representa el Partido Popular, a quien acusan de no haber "puesto reparos al capitalismo" y de haber "concebido el poder como un espacio de impunidad y connivencia con grandes empresas" y de haber "permitido que impere la corrupción".

"Estamos en un momento de transición, y hay que redefinir lo perfiles básicos de la socialdemocracia porque si no el declive continuará", afirma al respecto Escudero, miembro de distintas ejecutivas del PSOE y uno de los principales redactores del documento estratégico de Sánchez. A su juicio, no se trata de una ponencia política alternativa de cara al próximo congreso del partido, sino de algo previo, de "una propuesta a la militancia para un debate de ideas real y abierto". Y el resultado de ese debate, se someterá, vía enmiendas, a la consideración de los delegados en el próximo Congreso Federal del PSOE, que se celebrará el 17 y 18 de junio.

Críticas a la gestora

Precisamente eso, el reforzamiento de la militancia como eje central del partido, es una de las líneas maestras del proyecto. En este sentido, el documento, bajo el título Somos socialistas. Por una nueva socialdemocracia, se presenta como "una propuesta no solo de una élite profesionalizada del partido, o únicamente para una parte del PSOE", sino que sea "un proyecto integrador" que se nutra del debate y las aportaciones de la militancia y la sociedad civil. Así, aboga por un modelo de partido en que "los militantes, los/as simpatizantes y los ciudadanos deben ser el centro de gravedad", al tiempo que arremete contra el actual sistema de selección de candidatos y de cuadros políticos en el PSOE por ser "endogámico" y dar muestras de"agotamiento".

En este sentido, el documento político del exlíder socialista señala directamente a la gestora que dirige el partido desde su caída en el Comité Federal de octubre pasado, a la que acusa de "extralimitación en sus funciones" y de estar "nombrada y mandatada de un modo que no se corresponde ni con las reglas, ni con la cultura socialista, ni con los criterios democráticos básicos habituales". Ello, sumado a la "crisis del proyecto socialista" y a "su indefinición actual", ha sumido al partido en "una crisis interna" que solo se puede cerrar, a su juicio,  "contando con los militantes". Para ello, plantea consultar a los afiliados en las grandes decisiones estratégicas que adopte el partido, incluyéndolo incluso en los estatutos del PSOE.

El texto también arremete contra la gestora, aunque sin nombrarla de forma explícita, cuando menciona la crisis de gobernabilidad derivada de las dos últimas elecciones generales.  "El PSOE", dice, "al final se limitó a dejar el camino expedito al PP, en unos momentos en que los españoles están especialmente sensibilizados ante las regresiones sociales y laborales. Esto supone dejar al sistema sin alternativa y con un riesgo general de involución". En cuanto a la duración, de las gestoras dentro del partido como ''organos provisionales, Sánchez demandó que los mandatos de las mismas no duren más de 90 días.

Giro a la izquierda y Estado plurinacional

En lo político, el documento presentado por Sánchez plantea "la estrategia del socialismo democrático español para los próximos lustros", reza el texto, y en palabras de Escudero, no supone un giro hacia la izquierda "ni hacia ningún sitio", si no una vuelta a los orígenes, a aquellos principios y valores que, a su juicio, nunca debió abandonar. "El gran error de la socialdemocracia es haberse acomodado a un modelo económico y social: el neocapitalismo liberal", afirma. Una idea en la que ha incidido Sánchez: "No proponemos un giro a la izquierda, sino que el PSOE vuelva a ser el partido de la izquierda de este país".

En ese sentido, el texto reivindica "la modernización y el Estado de Bienestar durante los gobiernos de Felipe González, así como la ampliación de las libertades con los gobiernos de Rodríguez Zapatero", pero subraya que "estos logros están ya agotados como proyecto" y reniega de "la mera inercia de una postura socialdemócrata no adaptada al siglo XXI, basada en la simple resistencia". Así, sostiene que "la socialdemocracia y las fuerzas progresistas no fueron capaces de atajar" las consecuencias sociales y laborales de "la ofensiva ideológica neoliberal", convirtiéndose "poco a poco en referentes políticos desdibujados y carentes del impulso político".

En este contexto, aboga por formular "un nuevo proyecto de gran alcance" con la vista en cuatro planos:  "La integración territorial, con un enfoque federalista y con una política de reducción de las grandes desigualdades interterritoriales que todavía persisten; la integración en derechos civiles, que van desde los derechos de las mujeres, a las igualdades ciudadanas; la integración social de los diferentes sectores sociales y grupos que están quedando empobrecidos, postergados y excluidos; y la integración intergeneracional que exige garantizar pensiones justas a los mayores y oportunidades de empleo digno y de bienestar a los jóvenes".

Así, insiste en la necesidad de "reformar la democracia representativa introduciendo altas dosis de participación", erradicar la corrupción, instaurar una educación laica, detener el cambio climático, revertir la reforma de la Seguridad Social aprobada por el PP, derogar las reformas laborales, reforzar la alianza con los sindicatos, subir a 1.000 euros el Salario Mínimo Interprofesional, redefinir el impuesto sobre el patrimonio y la riqueza, observar la exigencia de cumplimiento del déficit público en función del ciclo económico y dibujar en el horizonte el camino a jornadas laborales de 30 horas y a una renta básica universal, entre otras muchas medidas.

Y sobre el modelo territorial, vuelve a insistir en la necesidad de una reforma de la Constitución que abogue por una España federal, "manteniendo que la soberanía reside en el conjunto del pueblo español", pero perfeccionando "el reconocimiento del carácter plurinacional del Estado apuntado en el artículo 2 de la Constitución".

Palo y zanahoria a Podemos

En cuanto a la relación con otros partidos y fuerzas de izquierdas, Escudero señala que la base del proyecto es asumir que las fuerzas progresistas "no pueden aniquilarse mutuamente porque entonces nunca se superará a la derecha", pero tampoco deben "mimetizarse". "Tienen que entenderse  y, al mismo tiempo, reafirmarse en sus diferencias", explica. "Hay que desarrollar la unidad de acción de todas las fuerzas que coincidan en la necesidad de desarrollar una democracia avanzada en lo político y en lo económico y garantizadora de la justicia social. Dicha alianza deberá converger con otras organizaciones de izquierdas, y organizaciones de sociedad civil. El PSOE impulsará esta Alianza de Progreso", reza el texto al respecto.

Una idea que Sánchez subrayó en la presentación al insistir en la necesidad de una "gran alianza de fuerzas progresistas que ponga fin al austericidio" en España y Europa. Y añadió: "No creo que se gobierne desde el Parlamento, se gobierna desde la Moncloa".

Y en sus 33 páginas, solo nombra a Podemos una vez, para decir que junto a Syriza o movimientos como el 15-M o "Occupy Wall St", ha surgido " básicamente porque el neoliberalismo está causando destrozos humanos y sociales cada vez mayores que están dando lugar a una ola de malestar y de desafección política. Pero la realidad es que, más allá del grito de protesta que suponen, no traen consigo una propuesta solvente, creíble y factible".

Para terminar, el texto presentado por Sánchez apuesta un PSOE con una ideología socialdemócrata renovada, frente "a quienes desearían un PSOE desnaturalizado, pragmático y solo moderadamente reformista, que se limite a ser un gestor más del actual modelo establecido, e imbuido de la lógica del poder". "El PSOE tiene que ser un partido participativo y coherente, donde la integridad y el cumplimiento de la palabra dada predominen, donde se cumplan las promesas electorales y donde se respete la voz de los afiliados", concluye.

Sánchez fue recibido en el Círculo de Bellas Artes entre gritos de "¡Pedro, Pedro!" y "¡No es no"!. Estuvo arropado por su núcleo de fieles, entre los que destacaron los diputados José Luis Ábalos, Adriana Lastra, Odón Elorza, Susana Sumelzo, Margarita Robles, Rocío De Frutos y exministras como Beatriz Corredor y Cristina Narbona, entre otras personalidades del partido. También estuvieron en el acto la alcaldesa de Santa Coloma de Gramanet, Núria Parlon, y el alcalde de Valladolid, Óscar Puente.

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