Incógnita resuelta. Pablo Iglesias ha vencido de forma indiscutible a Íñigo Errejón en su duelo por la dirección y el rumbo de Podemos y se ha impuesto de forma clara ante las bases en todos los ámbitos que estaban en juego en su segunda Asamblea Ciudadana: los cuatro documentos y el equipo que conformará el Consejo Ciudadano Estatal (CCE), máximo órgano de dirección entre congresos. Además, ha sido reelegido secretario general con un 89,03% de los votos frente al único candidato que le disputaba oficialmente ese puesto, el parlamentario andaluz Juan Moreno Yagüe,.

Iglesias, que ha sido recibido con una gran ovación y con gritos de ¡presidente!, ¡unidad! y ¡Sí se puede!, ha obtenido así una amplia mayoría en la nueva dirección, en la que su equipo controlará el 59,68% gracias al sistema de votación, que privilegia a la lista más votada, pero también se ha impuesto en los cuatro documentos en liza: político (56%), organizativo (54,42%), ético (53,63%) y de igualdad 61,68%).
En el CCE, compuesto por 62 miembros, sus candidatos han obtenido un 50,58% de los votos —37 vocales— frente al 33,68% de la lista de Errejón —23 vocales— y los dos obtenidos por la candidatura de los anticapitalistas. Y todo ello en un proceso con una participación récord de más de 155.000 inscritos, el 34% del censo total.

De esta manera, Iglesias gana el plebiscito en el que había convertido Vistalegre II al anunciar desde diciembre que solo seguiría en el cargo, aunque fuese revalidado, si vencían su proyecto y su equipo. Resuelto así su futuro inmediato, que pasa por seguir liderando Podemos en principio cuatro años más y por tener un control absoluto sobre el partido, la incógnita sobrevuela ahora sobre el papel que Íñigo Errejón pasará a tener en la formación después de que sus tesis hayan sido derrotadas. Será ahora el nuevo CCE, con mayoría pablista, el órgano que debe elegir la nueva ejecutiva del partido, en el que Errejón ocupaba hasta ahora la poderosa secretaría política.

"Unidad y humildad"

"Hay un mandato unánime para este consejo ciudadano y para este secretario general: unidad y humildad", anunció Iglesias en su discurso de nuevo líder, haciendo suyas las palabras que la jornada anterior pronunció la líder del partido en Andalucía, Teresa Rodríguez. Unas palabras que, a modo de mantra, no ha dejado de repetir a lo largo de toda su intervención, recogiendo así el mandato de unidad que desde el sábado por la mañana no han parado de exigir desde las gradas las 9.000 personas que han asistido al Palacio de Vistalegre de Madrid.

Para ser útiles tenemos que estar unidos y tenemos que ser humildes "Para ser útiles tenemos que estar unidos y tenemos que ser humildes (..) Esta Asamblea nos ha dado un mandato de unidad y humildad, y lo vamos a cumplir", ha subrayado. "Unidad y humildad para construir la justicia social,  para que las gentes y los pueblos recuperen la soberanía, para defender el derecho a decidir, los derechos humanos frente al fascismo que llega a Europa y para combatir todas las violencias machistas", ha exclamado.

Y tras arremeter contra el el PP por "celebrar un congreso a la búlgara con brazos de madera y acusaciones de pucherazo", ha vuelto a poner el foco en dos cuestiones fundamentales de su proyecto: su voluntad de construir un "gran movimiento popular y un bloque histórico" junto a "las fuerzas hermanas y la sociedad civil para ganar al PP y gobernar España", y "ser los mejores en el Parlamento" sin parecerse "jamás a la vieja clase política".

Así, se ha comprometido a trabajar por llevar al Parlamento las demandas de la sociedad civil, para "seguir siendo" la oposición al PP, para ganar las elecciones a Mariano Rajoy y para gobernar en más ayuntamientos y comunidades autónomas. Y ha prometido: "Es imposible no cometer errores", ha dicho, "pero nunca nos equivocaremos de bando".

Dudas sobre Errejón

Pero las constantes apelaciones a la unidad y el clamor de la grada no han podido evitar la imagen de división que se ha producido sobre el escenario, cuando tras su intervención, Iglesias se ha vuelto hacia los nuevos 62 miembros del CCE, que estaban detrás, y se ha colocado junto a su equipo, entre Rafa Mayoral e Irene Montero, para cantar L'Estaca, de Lluís Llach, separado del que hasta hace poco fue su número dos. Entretanto, y entre gritos de ¡sí se puede!, sobre las tablas volvían a lucir los símbolos que diferencian a cada corriente: el puño en alto o la palma abierta de los de Iglesias, la v de victoria de los de Errejón.

Si la nueva dirección estima que siga será un honor, si no estaré al lado, estaré ayudando Éste, por su parte, que fue recibido con fuertes gritos de unidad a modo de exigencia cuando subió al escenario, ha insistido en que "el mandato y el resultado que sale es el de la unidad y el de la pluralidad", y ha subrayado que la primera no puede construirse sin la segunda. "Nos han dicho que juntos, que unidos, pero plurales". "La unidad se construye sobre la pluralidad", ha dicho.

Sobre su futuro, ha aclarado que es ahora al nuevo CCE a quien corresponde decidir qué posición ocupará, y preguntado sobre posibles purgas se ha mostrado convencido de que "prevalecerá la responsabilidad". "Estaré donde se considere que soy más útil (...) Estoy a la orden para seguir contribuyendo al proyecto político. Si la nueva dirección estima que siga será un honor, si no estaré al lado, estaré ayudando. No entiendo de otra forma la lealtada a un proyecto politico", ha dicho el hasta ahora secretario político y portavoz parlamentario.

"Siempre hemos dicho que Íñigo y otros compañeros tienen que seguir teniendo un papel fundamental, pero es una decisión del nuevo CCE", ha dicho al respecto Irene Montero, que iba de 'número dos' en la lista de Iglesias y ha sido la cuarta candidata al CCE más votada, con 5,3 millones de puntos en función del sistema Desborda de votación.

El primero ha sido Iglesias, con más de 8 millones de puntos, seguido de Pablo Echenique, hasta ahora secretario de Organización y también en la lista del secretario general, con más de seis millones. El tercero ha sido Errejón, con 5,8 millones, un resultado que ha caído como un mazazo entre las filas errejonistas. La segunda mujer más votada por detrás de Montero es Rita Maestre, que ha quedado en el octavo puesto. Miguel Urbán, número uno de la lista anticapitalista, ha quedado el décimo más votado. Entran también al máximo órgano de dirección el exgeneral Julio Rodríguez, de la candidatura de Iglesias y el actor Pepe Viyuela, de la de Errejón.

A partir del lunes hay que "trabajar con unidad, sin que sobre nadie y con mucha humildad", ha concluido Montero. Y eso, a partir de ahora, es lo que tendrán que demostrar. Para empezar, ya ha anunciado que comenzarán a hablar "muy rápido" para organizar el trabajo, poner en orden "la maquinaria" e iniciar "las tareas de composición de  los equipos". En este sentido, el anticapitalista Miguel Urbán, que ha logrado entrar en el CCE junto a la miembro de su lista Beatriz Gimeno, ha pedido desterrar la lógica de "vencedores y vencidos", ha subrayado que "unidad" no significa "uniformidad" y ha pedido "generosidad" a todos para que Podemos pueda salir fortalecido y vencer al PP.