Desde hace ya algún tiempo hemos oído hablar a ecologistas y políticos de la importancia del cambio climático, pero, en realidad, muchos desconocen el verdadero impacto de nuestro modo de vida en el medio ambiente.

Debido a este desconocimiento, a mediados de los noventa se creó el índice de la huella ecológica; es decir, la superficie ecológicamente productiva (cultivos, pastos, bosques o ecosistemas acuáticos) necesaria para que una persona produzca todo lo que consume y pueda integrar en la naturaleza la contaminación que genera. Hasta ahora, en nuestro país no se había realizado ningún informe sobre este índice, pero tras la presentación ayer del estudio La huella ecológica por el secretario general para el Territorio y la Biodiversidad del Ministerio de Medio Ambiente, Antonio Serrano, podemos hacernos una idea de nuestro impacto personal en el medio ambiente.

Insostenible

Según este estudio de la Fundación Biodiversidad, elaborado con datos de 2005, la biocapacidad de nuestro país, es decir, las hectáreas medias que puede consumir o contaminar cada español para que mantengamos  un desarrollo sostenible es de 2,43. Pero la realidad es distinta, ya que necesitamos casi el triple: una media de 6,4 hectáreas, o lo que es lo mismo, seis campos de fútbol.

En cuanto a los datos por comunidades, se aprecia que los niveles más altos de contaminación se registran en las comunidades con fuertes procesos de urbanización y las que siguen teniendo suelos potencialmente urbanizables.

La peor comunidad

Madrid se sitúa como la región más contaminante, ya que consume y contamina casi 20 veces más de su biocapacidad (0,34 hectáreas por persona).

También tienen el triste honor de ser las menos sostenibles: Canarias, contamina 10 veces más; Comunidad Valenciana, 7; Cataluña, 6; y Baleares, 5, que es la región que más ha empeorado sus niveles en diez años. Por el contrario,  las regiones mejor situadas son Castilla y León (0,7) y Castilla-La Mancha y Extremadura (ambas 0,8).

Doñana

Por otra parte, el ex vicepresidente de EE UU y premio Nobel de la Paz 2007, Al Gore, alertó ayer en una conferencia en Palma de Mallorca, sobre el fuerte aumento de temperaturas previsto en este siglo para España y el Magreb. «Se prevé que el calentamiento de la Tierra provoque que el verano en Doñana se alargue hasta cinco semanas más que hasta ahora», dijo.

Rajoy relativiza el cambio climático

El presidente del PP, Mariano Rajoy, aseguró ayer que hay que estar «muy atentos» al problema del cambio climático, aunque «tampoco lo podemos convertir en el gran problema mundial».  En el Congreso de la Empresa Familiar de Palma de Mallorca, Rajoy contó que un primo suyo –catedrático de Física en la Universidad de Sevilla– dijo, preguntado sobre este tema en un homenaje con más científicos, que ninguno de ellos le había garantizado el tiempo que iba a hacer al día siguiente en Sevilla. «¿Cómo alguien puede decir lo que va a pasar en el mundo dentro de 300 años?», se preguntó Rajoy. Asociaciones ecologistas como WWF-Adena, criticaron las palabras de Rajoy.