Accidente de tráfico en la A68, término de Tudela.
Accidente de tráfico en la A68, término de Tudela. EP/POLICÍA FORAL

Los peores presagios se han cumplido, y 2016 ha terminado con un aumento de los fallecidos en accidentes de tráfico, algo que no ocurría desde hace trece años. En total se han registrado 1.038 accidentes mortales en vías interurbanas que se han cobrado la vida de 1.160 personas, 15 accidentes y 29 muertos más respecto a 2015. También el número de heridos que han necesitado hospitalización ha aumentado en 209, hasta los 5.067.

Son cifras que nunca nos gusta dar, pero el hecho es que ha sido así tras unos años de datos en positivo. Asociaciones y organismos ya lo venían advirtiendo y, con este balance en la mano, la Dirección General de Tráfico (DGT) ha decidido tomar cartas en el asunto. Así lo comentaba su director general, Gregorio Serrano: “Hay que revisar y adaptar, tras una primera evaluación, la estrategia de Seguridad Vial y crear un plan de choque que nos permita volver a la tendencia de disminución de accidentes que veníamos observando en los últimos años.”

De momento son cifras provisionales de accidentes interurbanos y víctimas a 24 horas de ocurrir el suceso, habrá que esperar unos meses para conocer los datos definitivos, ya con los siniestros urbanos y con víctimas a 30 días.

Cuando en España se empezaron a contabilizar los accidentes de tráfico se producían 1.300 muertos en carretera. Era el año 1960 con un parque de vehículos que no sobrepasaba el millón. Hoy el escenario es muy distinto, con más de 32 millones de vehículos circulando por las carreteras.

¿Qué ha pasado en 2016 para que se produzca este aumento de los accidentes mortales?

Las razones que explican un mayor número de muertos

Desde 2013 se observaba un estancamiento en los datos: 1.134 muertos en 2013, 1.132 en 2014 y 1.131 en 2015. En 2016 se ha constatado un aumento del 5% en el número de viajes de larga distancia, lo que supone 18,6 millones de viajes más, hasta un total de 392 millones el pasado año.

En 2016 también se ha producido un aumento de la antigüedad media del parque de vehículos implicados en accidentes de tráfico: 13,6 años de media tenían los turismos en los que viajaban los fallecidos, 11,1 en el caso de las furgonetas y 9,5 años las motos. Las cifras son alarmantes. A pesar de las ayudas del Plan PIVE no se ha conseguido rejuvenecer el parque de vehículos lo suficiente, y este año pasado se ha cerrado con una antigüedad media que roza los 12 años (según datos de ANFAC, Asociación Nacional de Fabricantes de Automóviles).

También se han cometido más infracciones relacionadas con el consumo de drogas ilegales. En 2016 la DGT ha realizado 60.942 pruebas (datos hasta noviembre), de las cuales 23.822 fueron positivas (el 39%). Llama la atención que en los controles preventivos el 38% dieron positivo, una cifra bastante alta.

La combinación de alcohol y conducción sigue preocupando a la DGT por las graves consecuencias que tiene en la Seguridad Vial. Es por este motivo que en 2016 se han realizado 4,6 millones de pruebas de alcoholemia, siendo positivas 68.852, el 1,5%.

A pesar de la insistencia desde la DGT y organizaciones como el RACE, todavía hay personas que no utilizan el cinturón de seguridad o el casco. Concretamente el 22% (147) de los conductores y pasajeros fallecidos en turismos y furgonetas en 2016 no llevaban puesto el cinturón de seguridad, 5 conductores de motocicletas y ciclomotores no usaban el casco y tampoco lo utilizaban 6 de los ciclistas fallecidos. En cuanto a los niños menores de 12 años, 3 no utilizaban un sistema de retención homologado en el momento del accidente.

Otro factor clave en el aumento de la siniestralidad lo encontramos en el estado de las carreteras, cuya inversión en mantenimiento por parte del Gobierno y Comunidades Autónomas se ha reducido al mínimo en los últimos años, tanto que la Asociación Española de la Carretera cifra el déficit de conservación en 6.617 millones de euros, un 7% más que en 2013.

También tenemos que hablar del carnet por puntos, un sistema que, desde que entró en vigor en el año 2006, ha ayudado mucho a reducir los accidentes y los muertos de forma constante, pero parece que ha llegado a cierto estancamiento. Así se valora también desde la DGT, que se ha comprometido a revisarlo. Es importante incidir en aspectos como las distracciones, la velocidad inadecuada, no respetar las prioridades de paso y en el cansancio o sueño, principales factores que aparecen en los accidentes mortales o graves.

España, entre los países europeos con menos muertos

A pesar de estos datos negativos, España se encuentra entre los países de la Unión Europea con menor índice de siniestralidad: 36 muertos por millón de habitantes, muy por debajo de la tasa media en Europa, que está en 52.

Pero no debemos conformarnos con esto y debemos seguir luchando por conseguir cero víctimas por accidentes de tráfico. Es una tarea de todos: conductores, peatones, ciclistas, pasajeros, organismos y administraciones públicas.

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