Theresa May apuesta por un 'brexit' duro que saque del todo al Reino Unido del mercado único

  • "Buscamos una nueva alianza de igualdad, no una pertenencia parcial a la Unión Europea que nos deje medio dentro, medio fuera", ha dicho May en su discurso.
  • Para la primera ministra, permanecer en el mercado único sería en la práctica seguir en la UE porque aún estaría sometido a la legislación europea.
  • Se espera que el Gobierno británico comience a finales de marzo las conversaciones formales con la UE para abandonarla.
  • El acuerdo final al que llegue con Bruselas se someterá a votación en el Parlamento británico.
La primera ministra británica, Theresa May, pronuncia un discurso sobre cómo ejecutará su plan para el 'brexit', en Londres (Reino Unido).
La primera ministra británica, Theresa May, pronuncia un discurso sobre cómo ejecutará su plan para el 'brexit', en Londres (Reino Unido).
Facundo Arrizabalaga / EFE
La primera ministra británica, Theresa May, apuesta por que el Reino Unido tenga una salida radical de la Unión Europea, un brexit duro, "ordenado y limpio" y no una negociación que deje a su país "mitad dentro, mitad fuera" de la UE. Así lo ha remarcado May en su esperado discurso en el que ha esbozado cómo ejecutará su plan para el brexit.

La primera ministra británica, Theresa May, apuesta por que el Reino Unido tenga una salida radical de la Unión Europea, un brexit duro, "ordenado y limpio" y no una negociación que deje a su país "mitad dentro, mitad fuera" de la UE. Así lo ha remarcado May en su esperado discurso en el que ha esbozado cómo ejecutará su plan para el brexit.

"Buscamos una nueva alianza en pie de igualdad, entre un Reino Unido independiente, autogobernado y global y nuestros amigos y aliados en la UE", ha enfatizado May. "No una pertenencia parcial a la Unión Europea, un acuerdo de asociación a la Unión Europea, o algo que nos deje medio dentro, medio fuera. No buscamos adoptar un modelo del que ya disfrutan otros países. No buscamos mantener partes de la pertenencia cuando salgamos", ha asegurado.

Al argumentar la decisión de los británicos de salir de la UE, la jefa del Gobierno ha subrayado que su país es "internacionalista" y quiere vincularse con otros países, más allá de sus vecinos europeos. "Somos un país europeo, pero también queremos estar abiertos al mundo en general (...). Cuando tomamos la decisión en el referéndum no decidimos alejarnos del mundo, sino crear un Reino Unido internacional, global", ha dicho.

Doce objetivos a negociar en el 'brexit'

Theresa May también ha expuesto las doce prioridades que el Reino Unido establecerá en sus negociaciones con la UE.

Abandonar el mercado único. Para la primera ministra, la permanencia en el mercado único significaría en la práctica que este país no sale de la UE, como se votó en el referéndum del 23 de junio de 2016, porque aún estaría sometido a la legislación europea. En su lugar, la líder conservadora insistió en que intentará conseguir "un acuerdo de libre comercio ambicioso" con los 27 y "máximo acceso al mercado único en base totalmente recíproca", aunque también remarcó que prefiere acabar sin pacto que aceptar uno que perjudique los intereses del país.

Salir de la unión aduanera. El objetivo de May es "llevar a cabo un negocio libre de aranceles con Europa. No quiero que el Reino Unido forme parte de la política comercial común, pero no queremos restablecer aranceles, quiero que tengamos un acuerdo aduanero completamente nuevo", ha indicado. Continuar en la unión aduanera  "impediría firmar acuerdos comerciales" con otros países de fuera de la UE, ha dicho May, pero "querría conservar acuerdos concretos de ausencia de tarifas para sectores y mercados específicos". Este "acuerdo tarifario" con Bruselas podría significar algún tipo de pertenencia parcial a la unión aduanera.

En su discurso, May ha asumido que el Reino Unido probablemente tenga que continuar haciendo contribuciones a la UE una vez abandone el bloque, dependiendo del acuerdo que negocie, pero estas serán "relativamente pequeñas" comparadas con las que hace actualmente.

Control de las leyes en el Reino Unido. Theresa May convertirá las actuales leyes comunitarias en legislación británica cuando salga de la UE, pero será el Parlamento el que decida después qué cambios se harán en cada una de las normas legislativas. "Esto le dará al país la máxima certeza mientras salimos de la UE. Las mismas reglas y leyes se aplicarán el día después del 'brexit', igual que antes. Será el Parlamento británico el que decida sobre cualquier cambio a la ley después de un escrutinio y adecuado debate parlamentario", explicó May. En la misma línea, otra de las prioridades de May es la salida del Tribunal Europeo de Justicia. "Salir de la Unión Europea significará que nuestras leyes se harán en Westminster, Edimburgo, Cardiff y Belfast", ha subrayado la premier.

Derechos de británicos en la UE y viceversa. May ha indicado que quiere garantizar los derechos de los comunitarios que viven en el Reino Unido y los de los británicos que residen en el continente europeo "lo antes posible".

Control de las fronteras. La política conservadora subrayó que su país quiere recibir a los ciudadanos extranjeros más cualificados y a visitantes, pero recalcó que el referéndum fue un voto a favor de que el Reino Unido asuma el control de la inmigración. "No puedes controlar la inmigración en general cuando hay libertad de circulación de personas en el Reino Unido desde Europa", ha dicho al respecto.

Cooperación en terrorismo y delincuencia. La primera ministra británica ha prometido que el Reino Unido seguirá compartiendo material de inteligencia con sus socios europeos. May ha insistido en que Londres seguirá cooperando con la UE en materia de política exterior, al resaltar que ambas partes tienen intereses y valores comunes.

Derechos de los trabajadores. "El Gobierno no solo protegerá los derechos de los trabajadores ajustados a la legislación europea, sino que construiremos sobre ellos", se ha referido.

Mensaje de unión. Otra de las prioridades establecidas por la premier es "fortalecer la unión entre las cuatro naciones del Reino Unido". Sin embargo, la ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon, ha defendido que el brexit duro planteado por May no es lo que quieren los escoceses y por tanto se les debería dar la opción de pronunciarse sobre su futuro. "Pese a todas sus cálidas palabras, ahora está claro que Reino Unido se dirige a un brexit duro, que amenaza con ser económicamente catastrófico", ha defendido Sturgeon, y ha denunciado que el Gobierno británico está actuando movido por "las obsesiones de la extrema derecha de los tories".

Irlanda. May señaló que proporcionarán "una solución práctica que permita mantener una zona libre de pasaporte (denominada Common Travel Area) con la República de Irlanda". El Gobierno irlandés celebró este punto indicado por la primera ministra británica. "Para Irlanda, las prioridades del proceso de negociación no han cambiado: nuestros acuerdos económicos y comerciales, el proceso de paz en Irlanda del Norte, que incluye asuntos fronterizos, el área de tránsito común y el futuro de la Unión Europea", señaló el Ejecutivo de Dublín en un comunicado.

Certidumbre. Este principio va ligado al mensaje y a la manera en que el Reino Unido tendrá que negociar. "Habrá dar y recibir. Habrá que hacer concesiones. Requiere imaginación en ambos lados, y no todo el mundo será capaz de saber todo en cada fase", ha reconocido May. "Pero sé lo importante que es proporcionar a las empresas, al sector público y a todos la mayor seguridad posible a medida que avanzamos en el proceso. Así que donde podamos ofrecer esa certeza, lo haremos", ha agregado.

Ciencia e innovación. La primera ministra busca seguir impulsando acuerdos de colaboración "con nuestros socios europeos en importantes iniciativas científicas, de investigación y tecnológicas".

Un brexit ordenado. May también ha abogado por un acuerdo "transitorio" entre Londres y Bruselas que permita aplicar de forma ordenada el nuevo marco resultante de la negociación del brexit.

El acuerdo se votará en el Parlamento británico

Se espera que el Gobierno británico comience a finales de marzo las conversaciones formales con la UE para abandonarla. En este sentido, la primera ministra ha confirmado que someterá a votación en ambas cámaras del Parlamento el acuerdo definitivo al que llegue con Bruselas para la salida del Reino Unido de la UE. Precisamente, May está pendiente de conocer este mes el dictamen parlamentario que la obligaría a consultar con el Parlamento antes de activar el artículo 50 del Tratado de Lisboa, lo que dará inicio al periodo de dos años de negociaciones con la UE.

En el hipotético caso de que el Parlamento vote en contra del acuerdo final que se alcance con el bloque, el Reino Unido saldrá igualmente de la UE, según señaló después el ministro británico para el brexit, David Davis, ante la Cámara de los Comunes.

Desde su llegada al poder, la primera ministra ha sido criticada por inversores, empresarios y diputados por apenas haber revelado nada de la futura relación que mantendrá Reino Unido con la UE más de seis meses después de que los británicos decidieran en referéndum la salida del bloque. Por este motivo, en su discurso ante una audiencia que ha incluido a diplomáticos y el propio equipo negociador británico para el brexit, ha desvelado más detalles.

"Seguiremos siendo socios fiables, aliados dispuestos y estrechos amigos. Queremos comprar buenos productos, venderos los nuestros, comerciar con vosotros lo más libremente posible, y trabajar unos con otros para asegurarnos de que todos estamos más seguros y somos más prósperos mediante una amistad continuada", ha sido su mensaje a los socios de la UE.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento