Se les incautaron efectos de pesca como trajes de neopreno, percebeiras o cavadoiras y redes. Los percebes, en estas fechas podrían alcanzar un precio de mercado de hasta 2.200 euros.

El 29 de diciembre una Patrulla del Seprona de la Guardia Civil de la Comandancia de Gijón, junto con agentes de Vigilancia Pesquera del Principado de Asturias, detectaron la presencia de cuatro personas extrayendo percebes en las inmediaciones de la playa de Ballota, de la localidad de Andrín, perteneciente al término municipal de Llanes.

En un principio, dos de ellos intentaron llegar a bordo de una embarcación a remos tipo zodiac hasta una zona próxima llamada 'El Castro de Ballota', desistiendo finalmente debido a las condiciones de la mar. Tras dejar la embarcación en la playa, se unieron a las otras dos personas que se habían quedado extrayendo percebes en las rocas que hay al este de la misma.

Transcurrida una hora y media de vigilancia, los agentes observaron cómo los furtivos se dirigían a tierra, procediendo entonces a su identificación y verificación de su autorización para realizar este tipo de actividad, comprobando que carecían de la licencia de marisqueo necesaria, por lo que se les fue requerido el material que habían utilizado para la pesca.

Este material que consistía en una mochila, cuatro perceberas, dos pares de guantes de neopreno, cuatro trajes de neopreno, tres pares de escarpines, tres bolsas de red y una mochila, fue aprehendido y entregado al Servicio de Vigilancia Pesquera.

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