Sangriento motín en una cárcel brasileña
El motín de una cárcel del estado brasileño de Bahía en 2015 terminó con un saldo de nueve presos muertos. ATLAS

Al menos 60 personas han muerto durante el enfrentamiento de dos facciones rivales en un complejo penitenciario de Manaos, capital del estado brasileño de Amazonas, confirmó este lunes la Orden de los Abogados de Brasil (OAB), que participó en las negociaciones para el fin de la rebelión.

Las autoridades brasileñas todavía no informaron oficialmente sobre el número de fallecidos durante el enfrentamiento, que comenzó el domingo, aunque algunos medios locales señalan que los muertos en el Complejo Penitenciario Anísio Jobim (Compaj) podrían a ascender a 80.

Epitácio Almeida, presidente de la Comisión de Derechos Humanos de la OAB en Amazonas, coordinó las negociaciones con los presos y trabajó por la liberación de los rehenes, que finalmente fueron soltados en la mañana de este lunes, cuando se dio por concluida la sublevación.

La mayoría de los asesinados son integrantes del PCC, a quien la FND quiso mandar un "recado" sobre su poder en la región, según informó hoy el secretario de Seguridad Pública del estado, Sergio Fontes, en una rueda de prensa.

"Sólo hubo muertes en un lado. La FDN masacró a los supuestos integrantes del PCC y algún que otro preso. No hubo contrapartida de la otra facción", precisó.

Para el secretario, la "masacre" fue "un capítulo más de la guerra silenciosa" que el narcotráfico impone en Brasil y que, a su juicio, "no puede ser enfrentada tan solo por los estados".

La Secretaría de Seguridad Pública de Amazonas confirmó que se trató de la "mayor masacre del sistema de prisiones de Amazonas" y la principal matanza entre presos de la historia de Brasil, cuyas cárceles viven una situación crítica.

En la lista de tragedias carcelarias, sin embargo, sobresale la que hace 24 años tuvo en una Casa de Detención de Sao Paulo, popularmente conocida como Carandiru, en la que murieron 111 reclusos, la mayoría a manos de la policía durante una invasión al presidio tras un motín.

Las muertes se produjeron tras un enfrentamiento entre el Primer Comando de la Capital (PCC), asentado en Sao Paulo, y la Familia do Norte (FDN), que domina las cárceles del estado de Amazonas y es aliado del poderoso Comando Vermelho (CV), una mafia con base en Río de Janeiro.

Durante el enfrentamiento hubo varias decapitaciones y algunos cuerpos fueron quemados y mutilados, según informó la Orden de los Abogados. Además, huyeron unos 90 presos, aunque unos 40 ya fueron capturados.

"Todo indica que fue un ataque de una facción mayor contra una menor para eliminar la competencia", resaltó el secretario de Seguridad Pública de Amazonas, Sergio Fontes, en una rueda de prensa celebrada la noche del domingo.

El secretario de Seguridad Pública resaltó que la reyerta en el complejo penitenciario de Manaos es una muestra de la "guerra" que las facciones criminales han iniciado en busca de su "espacio" a nivel nacional, tanto dentro como fuera de los presidios.

La tensión se ha intensificado en algunas cárceles de Brasil tras la ruptura el pasado año entre el PCC y el poderoso Comando Vermelho, una banda criminal que controla el tráfico de drogas en Río de Janeiro y que es aliada de la Familia do Norte en Amazonas.

La disputa entre ambos comandos dejó decenas de víctimas en 2016. Tan sólo en octubre ocho presos murieron en una cárcel del estado de Rondonia tras una pelea entre miembros del CV y el PCC, apenas un día después de que otra reyerta entre las dos bandas dejara diez víctimas mortales en un centro penitenciario de Roraima.

"Esas organizaciones se alimentan principalmente del narcotráfico. Sus peleas por intereses acabaron en tragedia. Infelizmente eso ya ocurre en otros estados", añadió el secretario de Amazonas.

Recalcó que el suceso en Manaos no es un "caso aislado" y que el problema es "mayor", "ya que se disputa dentro de los presidios y tiene una extensión de guerra que también tiene lugar fuera" de ellos.

El Ministerio de Justicia de Brasil se puso a disposición de las autoridades de Amazonas para resolver la situación en el presidio y llegó a ofrecer la ayuda de la Fuerza Nacional antes de que la rebelión fuera sofocada.

El titular de la cartera, Alexandre de Moraes, ya había alertado el pasado octubre que la disputa entre facciones podría generar conflictos fuera y dentro de los presidios.