Al menos 44 personas han muerto y más de 150 resultaron heridas, según fuentes oficiales, en un doble atentado con coche bomba este sábado en las inmediaciones del estadio del club de fútbol Besiktas, en Estambul (Turquía), después de la finalización del partido que enfrentaba al equipo de la ciudad contra el Bursaspor, según ha confirmado el ministro del Interior, Suleiman Soylu.

La explosión de un coche bomba y la inmolación posterior de un suicida han causado, en concreto, la muerte de 36 policías y ocho civiles, según el último balance oficial. Una de las víctimas mortales aún no ha sido identificada. Además, 155 personas han resultado heridas, 14 de las cuales se encontraban ingresadas este domingo por la mañana en la unidad de cuidados intensivos, ha explicado Soylu en una comparecencia recogida por medios locales.

Las autoridades turcas, que confirmaron la detención de trece personas relacionadas con las explosiones, están convencidas de que se trata de un atentado terrorista contra las fuerzas de seguridad. "La bomba estalló en el lugar donde se encontraban nuestras fuerzas de Policía", ha indicado el ministro. Soylu ha confirmado que hubo dos explosiones e indicó que se estima que al menos una fue causada por un atacante suicida.

Tanto el presidente del país, Recep Tayyip Erdogan, como el primer ministro turco, Binali Yildirim, han sido informados del incidente y están en permanente contacto con las fuerzas de seguridad en la escena del ataque.

El Gobierno turco apunta al PKK kurdo aunque nadie ha reivindicado el ataque, y un comunicado de Presidencia, citado por el diario Hürriyet, recuerda que Turquía ha sufrido numerosos atentados en los últimos años y que "el nombre y los métodos de las organizaciones terroristas no tienen importancia alguna".

"Todas las organizaciones terroristas tienen el mismo objetivo de atacar nuestro país y nuestra nación, sean el PKK, el Daesh o FETÖ", afirma, en referencia a la guerrilla kurda, el Partido de Trabajadores de Kurdistán, el Estado Islámico y la cofradía del predicador Fethullah Gülen, a la que se atribuye el fallido golpe de Estado de julio pasado.

Dos explosiones

Según el ministro del Interior, un coche bomba estalló cerca de una furgoneta de las fuerzas especiales de la policía, ubicado cerca del estadio donde algo más de una hora antes se había disputado un partido del Besiktas contra el Bursaspor, mientras que la segunda se produjo 45 segundos después:  un suicida se hizo explotar en medio de un grupo de policías en el cercano parque de Maçka.

Además, en declaraciones realizadas horas después, indicó que 27 de los 29 fallecidos fueron policías y los otros dos, civiles. Los medios turcos asegura que eran trabajadores del club de fútbol Besiktas.

Según la emisora CNNTürk, las dos explosiones tuvieron lugar en las calles que rodean el estadio por los dos lados, una zona que dista poco más de 500 metros de la céntrica plaza de Taksim y en la que se hallan numerosos hoteles importantes.

La citada cadena mostró imágenes de trabajadores de un hotel barriendo cristales supuestamente destruidos por la deflagración. Las imágenes de la televisión turca han mostrado varias columnas de humo, con algunos focos de llamas, cerca de las instalaciones.

Así vivieron el momento de la explosión los reporteros de la cadena Besiktas TV: