Campo de Refugiados de Katsikas en Grecia.
Imagen del campo de Refugiados de Katsikas, en Grecia. EUROPA PRESS TELEVISIÓN

El Papa Francisco y las ciudades que impulsan movimientos de cooperación internacional ante los refugiados pretenden "enviar un mensaje de solidaridad y trabajo conjunto a las poblaciones europeas en un momento de crecientes discursos de confrontación", según el Ayuntamiento de Barcelona.

El Papa hará una recepción para todos los asistentes el sábado durante la cumbre, organizada por la Pontificia Academia de las Ciencias y a la que prevén asistir los alcaldes y alcaldesas de Roma, París, Lisboa, Berlín, Frankfurt, Lesbos, Lampedusa, Glasgow, Milán y Manchester, entre otros.

Colau participará este viernes en una conferencia con las alcaldesas de Roma, Virginia Raggi, y Madrid, Manuela Carmena, en la que hará balance del programa 'Barcelona, Ciutat Refugi', puesto en marcha hace poco más de un año.

Ofrecer soluciones

El encuentro tiene por objetivo ofrecer soluciones a la situación de emergencia y reclamar que los poderes locales puedan tener más competencias, recursos y herramientas para atender y acoger a inmigrantes y refugiados.

Se plantearán medidas concretas vinculadas a la creación de corredores humanitarios seguros y reconocidos; al respeto a la no devolución del refugiado y al derecho de asilo; a la guerra; la xenofobia; las formas modernas de esclavitud; el paro juvenil, y los paraíses fiscales, entre otros asuntos.

Barcelona, Ciutat Refugi

La llegada de refugiados a Barcelona se está realizando de forma continuada y sostenida en el tiempo y sin masificaciones. Todas las acciones de atención a las personas refugiadas en la ciudad se enmarcan dentro del programa 'Barcelona, Ciutat Refugi' que se inició hace más de un año para preparar la ciudad parta acoger, asistir, proveeer de los servicios necesarios y garantizar los derechos de las personas refugiadas y exigir que se cumplan con las leyes del Derecho Humanitario. Barcelona ha atendido en un año a un 51% más de refugiados

Según los últimos datos de 30 de octubre de 2016 , el Servei d'Atenció d'Immigrants, Emigrants i Refugiats (SAIER) había atendido 1.890 personas refugiadas, lo que supone un incremento del 51% respecto al mismo periodo del año pasado, y seis veces más que en 2012.

Un incremento que se debe al plan internacional de Barcelona para impulsar la cooperación con las ciudades que están recibiendo gran parte del impacto de la crisis de refugiados a través de acuerdos con ciudades como Lesbos, Atenas o Lampedusa.

Por ejemplo el acuerdo conseguido con Atenas es una iniciativa pionera, la Solidarity Cities, que promueve la transferencia directa de refugiados entre ciudades de la Unión Europea y de la que también forman parte Amsterdam o Berlín.

Desde sus inicios, 'Barcelona, Ciutat Refugi' ha impulsado su presencia en diferentes organismos internacionales como Naciones Unidas, la Comisión Europea o Habitat III con el objetivo de reafirmar el compromiso como ciudad acogedora y para que los estados europeos reconozcan el papel fundamental de las ciudades para acorger personas refugiadas.

Programa Nausicaa

Paralelamente al programa 'Barcelona, Ciutat Refugi' el ayuntamiento puso en marcha a mediados de 2016 un programa propio, Nausicaa, que contó con un presupuesto inicial de 165.000 euros que permitió abrir 27 plazas de acogida y atención a las personas solicitantes de asilo.

El Nausicaa ha ampliado hasta 100 las plazas de acogida y atención a personas que han quedado excluídas del plan estatal de protección que depende el Ministerio de Empleo y de la Seguridad Social y el presupuesto del programa ascenderá hasta los 950.000 euros.

El programa Nausicaa –que lleva el nombre por el personaje de la Odisea que, según la mitología, auxilió a Ulises cuando llegó a la costa tras sufrir un naufragio– se ha transformado además en una plataforma para que las personas solicitantes de asilo en Barcelona puedan mejorar los procesos de inserción social y laboral.

Se da el caso que en este último año, tanto desde las entidades que trabajan atendiendo como desde el SAIER se ha detectado que el programa del Ministerio de Empleo y de la Seguridad Social deja fuera alguno de los perfiles de solicitantes más vulnerables por aspectos relacionados con los trámites de documentación, idioma o problemas relacionados con el país de origen de la persona que pide asilo.

Por ello el programa Nausicaa contempla un acuerdo con la persona o familia que incluye un plan de trabajo global que no excederá los seis meses.

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