Parricida de Moraña
El presunto autor de la muerte violenta de sus dos hijas en la localidad pontevedresa de Moraña, David O.R., a su llegada al juzgado mixto número uno de Caldas de Reis. Salvador Sas / EFE

La Fiscalía de Pontevedra ha solicitado la prisión permanente revisable para David Oubel, el hombre acusado de haber asesinado con una sierra radial a sus dos hijas, de nueve y cuatro años, en el interior de la vivienda familiar, situada en el Ayuntamiento de Moraña.

Es la primera vez que en España un fiscal se acoge a la reforma del Código Penal, aprobada en julio de 2015, que introduce esta figura y solicita en sus peticiones que la pena sea aplicada al acusado.

Fuentes judiciales señalan que si el tribunal no accede a esta petición durante la vista, que se celebrará con jurado popular, pedirán que se le condene a 30 años de prisión para cada una de las víctimas.

David Oubel, que se encuentra en prisión provisional por estos hechos, es el único imputado por este doble crimen que tuvo lugar el 31 de julio de 2015 en el lugar de O Casal (Moraña).

La investigación reveló que el padre de las niñas empleó una sierra radial, comprada días antes en una ferretería local, para degollar a sus hijas, tras lo cual se encerró en el baño de la vivienda, en donde trató de suicidarse cortándose las venas.

Las dos hermanas se encontraban en casa de su padre en cumplimiento del régimen de visitas acordado tras la separación del matrimonio y Oubel, según ha trascendido, llegó a telefonear a su exmujer para contarle que iba a asesinar a las pequeñas.

En la pareja no había antecedentes por violencia de género o doméstica ni denuncias previas que hiciesen presagiar un desenlace como este, así como tampoco consta que existiera una mala relación entre ambos desde su separación.

Fuentes cercanas a la Fiscalía aseguran que los investigadores no han podido aclarar el móvil del crimen ni explicar por qué el padre de las niñas se empleó de una forma tan brutal para acabar con la vida de las dos hermanas.

Sin embargo, afirman que el informe forense que se presentará en la vista oral revela el perfil de una persona "psicópata, sádico y egocentrista".  El juicio, que todavía no tiene fecha, se celebrará con toda probabilidad en el primer semestre del próximo año.

Otro caso con alarma social

El del pederasta de Ciudad Lineal (Madrid), Antonio Ortiz (44 años), es otro de los casos que, por su perfil, se adaptaría a poder solicitar para él la cadena perpetua o prisión permanente revisable (nombre que adoptó en la reforma del ministro Gallardón).

Ortiz, al que desde hace dos semanas se juzga en la Audiencia Provincial de Madrid agredió sexualmente a cuatro menores de entre 5 y 9 años, lesionó a otra y, además, se le imputan cuatro delitos de secuestro.

La Fiscalía pide para él una pena de 77 años de cárcel, mientras que las acusaciones populares y particulares elevan las penas hasta los 126 años. Pero, ¿por qué no la cadena perpetua?

Es sencillo. La prisión permanente revisable entró en vigor en España a raíz de aprobarse la reforma del Código Penal en julio de 2015. Por suerte para el pederasta, Ortiz fue detenido antes de esa fecha, a finales de 2014, por lo que sus delitos están siendo juzgados con el código anterior a la reforma.