Diana Quer
Un efectivo de la Guardia Civil junto al cartel de Diana Quer, al inicio de la primera batida ciudadana organizada por el ayuntamiento de la localidad para tratar de dar con algún indicio de la joven. EFE

Desde que se perdiera la pista de la joven Diana Quer (18 años) el pasado 22 de agosto en el municipio coruñés de A Pobra do Caramiñal cuando volvía de una verbena popular, las incógnitas no paran de crecer en torno a esta misteriosa desaparición, en la que se suceden giros inesperados.

¿Cómo vestía Diana? ¿A qué hora se la vio por última vez? ¿Pasó o no por casa? ¿Iba indocumentada o llevaba consigo su DNI? Lo cierto es que cada vez que los agentes creen tener una certeza sobre sus movimientos, aparecen nuevos indicios que desmontan la investigación.

El último y más sorprendente cuestiona la hipótesis mantenida hasta ahora de que la joven fue interceptada en algún punto del camino que une el centro de A Pobra con su vivienda de vacaciones, situada a las afueras del pueblo. Según fuentes de la investigación, el seguimiento al teléfono de la joven demuestra, antes de que el aparato se apagase, que Diana no realizó el recorrido a pie, sino que se movía en coche.

Giros controvertidos

¿A pie o en coche?: Los datos que obran ya en poder de los investigadores dan un nuevo giro al caso. Al parecer, el movil de la joven se apagó completamente a las cuatro de la mañana. Su rastreo hace pensar a los agentes que Diana fue a pie, efectivamente, hasta su domicilio, donde llegó sana y salva. Luego habría vuelto a salir de casa y, en esta ocasión, se subió a un coche con el que se movió por la zona.

¿Pocas o muchas amistades?: El nuevo hallazgo vuelve a arrojar sombras sobre las declaraciones de todas las partes implicadas. La madre de Diana ha asegurado en varias ocasiones que su hija no tenía demasiados amigos en A Pobra, y que pasaba muchas horas en casa haciendo los test de la autoescuela, porque se estaba sacando el carné de conducir, como han confirmado las amistades madrileñas de la joven. A pesar de ello, la nueva pista que barajan los investigadores demostraría que Diana sí tenía conocidos en A Pobra, mayores de edad y con vehículo propio. Si se movió en vehículo alguien conocido la recogió porque ella no tiene carné.

'Amigos poco recomendables': La teoría de una joven aburrida con escasos contactos que estaba pasando en A Pobra los últimos días de veraneo dio este lunes otro giro inesperado. Su propio padre, Juan Carlos Quer, admitió ante los medios de comunicación que los investigadores están tomando declaración a varias personas que, según dijo, formarían parte del círculo de su hija y que eran amistades que "estarían bordeando la ley".

¿Secuestro o fuga voluntaria?: Cuantos más días pasan cobra más fuerza la hipótesis de un secuestro o una retención involuntaria, pero lo cierto es que en un primer momento (y todavía hoy) no puede descartarse una marcha voluntaria de la joven. O al menos una fuga que, quizá, pudo torcerse. Según informaciones difundidas por el programa Espejo Público, Diana estaba en una terraza junto a su madre, su hermana Valeria, la pareja de su madre y la hija de este cuando se entabló una discusión. Testigos presenciales han contado a los investigadores que en el transcurso de la pelea Diana exclamó: "Cualquier día me voy".

Retirada de la custodia: La relación de Diana con su entorno más cercano (su madre Diana y su hermana Valeria) sigue siendo una de las claves que más quebraderos de cabeza está dando a los investigadores a la hora de intentar aclarar el estado anímico y emocional de la joven. Tampoco está ayudando la guerra abierta entre los padres (divorciados) ni la decisión de un juzgado de retirar a la madre la custodia de la hija pequeña. Cuando esta información se filtró, Juan Carlos Quer contó a la prensa: "Desgraciadamente llega demasiado tarde". Unas declaraciones que hacían pensar que Diana pudo marcharse abrumada por su entorno familiar. En todos sus llamamientos, el padre insiste en dirigirse a su hija haciendo hincapié en su "cuorage", palabra que la joven lleva tatuada en inglés. "Hay mucha gente que te quiere", repite. "Si no quieres decir donde estás, al menos llama. Lo respetaré", le ha transmitido.

Relación tensa o normalizada...: Por su parte, su madre tampoco ha ayudado a arrojar luz sobre los posibles motivos de su desaparición (si es que los hay). Diana López-Pinel ha negado desavenencias con su hija e, incluso, que tuvieran una discusión que acabó con ella y con la hermana pequeña de Diana en urgencias, algo que han revelado numerosos testigos. También mantiene que su hija no pasó por casa (como ahora demostraría la pista del coche), asegurando que ella duerme con la puerta abierta y que siempre oye llegar a sus hijas. Algo que esa noche no ocurrió.

Encuentran el DNI... en el segundo registro: La hipótesis de la fuga cogió fuerza en un primer monento, cuando en el primer registro de su casa los agentes no hallaron el Documento Nacional de Identidad de la joven (DNI). Sorprendentemente, esta vía de investigación se desinfló cuando días después, en una nueva inspección de su habitación, el DNI fue localizado en un cajón que, al parecer, los agentes ya habían revisado.

A vueltas con la ropa que vestía: Este es otro de los apartados que está volviendo locos a los agentes. La familia ha mantenido siempre que en el monento de su desaparición (y así figura en los carteles) Diana vestía un pantalón corto rosa, camiseta blanca, sudadera y unas zapatillas negras con cordones. Pero hay un testigo que asegura haberla visto esa misma noche y con otra ropa. En concreto hay quien la sitúa de madrugada vistiendo un mono de color negro en el centro del pueblo. Además, algunas de las prendas que Diana vestía esa noche han aparecido después en su casa.

¿Cuándo se la vio por última vez? Otra contradicción a la que se enfrentan los investigadores tiene que ver con los horarios. No hay unanimidad respecto a cuándo y con quién habló Diana por última vez. Su madre mantiene que a la 1.21 minutos de la madrugada del pasado 22 de agosto habló por última vez con su hija, a la que luego se le perdió la pista. Pero lo cierto es que el móvil de Diana siguió operativo hasta las cuatro de la mañana. A las 2.43 horas, Diana envió un mensaje a un amigo explicándole que estaba "acojonada", porque alguien le había dicho, "Morena, ven aquí".  La Guardia Civil ya ha confirmado que se trataba de unos feriantes que esa noche increparon a varias jóvenes, pero que al parecer no están implicados en la desaparición.

Por otro lado, en torno a las 3. 15 horas de la madrugada otro testigo ha declarado que la vio de nuevo en los jardines del parque Valle Inclán. Además, a las 7,30 horas hay otra mujer que asegura que se encontró con una chica que era Diana, y que en ese momento ya iría vestida con el mono negro.

Y el móvil económico no se descarta: Los investigadores no descartan otra vía de investigación que ha sido menos aireada por los medios de comunicación. Diana Quer vive en Madrid, en una lujosa urbanización de Pozuelo de Alarcón. Su padre es un importante empresario del sector inmobiliario y automovilístico, por lo que la hipótesis de que pueda tratarse de un secuestro por dinero no es descabellada y podría pedirse un rescate por la joven. Un caso similar ocurrió en Madrid con Anabel Segura, que compartía un perfil social similar al de Diana. Anabel fue secuestrada el 12 de abril de 1993 mientras hacía deporte en la urbanización donde residía, La Moraleja. El móvil era económico, pero el secuestro se torció y la joven fue asesinada.