El agente José Chávez
El agente José Chávez, asesinado en un control rutinario en Nuevo México. Captura Entravisiòn Noticias

La gobernadora de Nuevo México, Susana Martínez, intentará restablecer la pena de muerte en este estado del sur de EE.UU. tras el asesinato de un policía hispano la pasada semana, informó este miércoles un medio local.

Una sociedad que falla al no proteger adecuadamente y defender aquellos que protegen a todos es una sociedad incompleta e inseguraLa dirigente republicana se mostró a favor de aplicar la pena capital a personas convictas por matar a niños y agentes del orden.

"Una sociedad que falla al no proteger adecuadamente y defender aquellos que protegen a todos es una sociedad incompleta e insegura", dijo Martínez en declaraciones enviadas al periódico Albuquerque Journal.

Si los planes de la gobernadora fructificaran a inicios del próximo año, durante la próxima sesión legislativa, Nuevo México revocaría la abolición de la pena de muerte establecida en 2009 y se convertiría en el trigésimo tercer estado en legalizarla.

Este tema ha surgido nuevamente después que el pasado viernes el oficial José Chávez, del Departamento de Policía de Hatch, muriera durante una rutinaria detención de tráfico.

El agente fue disparado cuando se acercaba a la ventanilla del pasajero de un automóvil que había ordenado que se detuviera en una carretera del estado.

La gobernadora considera que criminales violentos como los que mataron a Chávez y dejaron huérfanos a sus dos hijos merecen la pena de muerte.

Tres hombres fueron detenidos durante el incidente, que provocó una persecución durante varias horas en Nuevo México. Dos de ellos eran buscados en Ohio por el asesinato de un hombre en ese estado.

La política hispana, presidenta de la Asociación de Gobernadores Republicanos (RGA), indicó que la misma pena debe de ser aplicada para aquellos que abusan sexualmente y asesinan a menores de edad.

Miles de personas se despidieron este miércoles del agente durante las cerca de 260 millas que recorrió el cortejo fúnebre que portaba su ataúd desde Alburquerque hasta su ciudad natal de Las Cruces.