Escena de los hechos, en la que un agente recoge pruebas, hoy en Zaragoza.
Escena de los hechos, en la que un agente recoge pruebas, hoy en Zaragoza. EUROPA PRESS

Estos agentes han declarado este martes en dichas instalaciones ante la instructora del expediente disciplinario que se les ha abierto internamente y que forma parte de la fase sumarial que se instruye dentro de este cuerpo policial.

"Los tres han ratificado lo que ya dijeron que ocurrió", ha sintetizado el delegado sindical en Aragón Confederación Española de Policía (CEP), César Lambea.

En declaraciones a Europa Press, Lambea ha detallado que los tres agentes han contado que "ambas pidieron información sobre las órdenes de alejamiento, se les informó correctamente y se les ofreció la posibilidad de denunciar".

Tajante ha subrayado que "no se habló de armas, ni de que sufrieran amenazas o coacciones o insultos y rechazaron las posibilidad de denunciar y abandonaron la comisaría".

Finalmente, ha apostillado que los tres agentes son "veteranos en el Cuerpo y profesionales expertos en la recepción y tramitación de denuncias".

SUCESO

El tiroteo tuvo lugar sobre las 11.30 horas del viernes, cuando M.A.G.S, de unos 50 años, recibió varios disparos a manos de su exmarido, J.A.R.D, de 51 años, mientras salía en su coche junto a su hija mayor de edad, de un garaje en la avenida de Juan Pablo II, en el barrio Universidad. Ambas consiguieron huir en el citado vehículo y dirigirse a un centro hospitalario.

Posteriormente, el hombre, con la misma pistola, se habría disparado en la cabeza, aunque no llegó a quitarse la vida. J.A.R.D permanece ingresado en estado muy grave en el Hospital Clínico de Zaragoza y su exmujer en el Hospital Miguel Servet, con pronóstico grave. El matrimonio se había separado hacía un mes y en septiembre tenía previsto iniciar los trámites del divorcio.

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