El burkini, la polémica prenda
Zonas de baño privadas están prohibiendo el uso del burkini. WIKEPEDIA

El 'burkini', traje de baño que cubre desde la cabeza hasta los tobillos y que sus adeptos prefieren llamar 'bañador islámico', está prohibido en las piscinas de un buen número de hoteles, clubes privados o y parques acuáticos en Marruecos.

La prohibición del burkini casi nunca es explícita, sino que se basa en una norma general que estipula que "es obligatorio acceder a la piscina con ropa de baño", aunque el burkini sea una prenda específicamente concebida para su uso acuático.

El rotativo añade que la prohibición se extiende con frecuencia a la indumentaria de las mujeres que ingresan en los recintos veraniegos como acompañantes de niños y sin intención de bañarse, y a ellas se les impide el acceso a las instalaciones incluso si están cubiertas con un pañuelo.

Las autoridades marroquíes, nacionales o municipales, nunca han legislado al respecto, pero cada verano se repiten polémicas porque distintos hoteles o parques acuáticos aplican unilateralmente la prohibición del burkini. El pasado verano circuló una campaña de bañistas reclamando una playa solo para mujeres

Escapan al reglamento todas las playas del país, que son de uso público, y donde se observa un curioso fenómeno: en las más populares, que son las cercanas a las grandes urbes, ya no es frecuente ver bikinis ni bañadores, y cada vez son más las mujeres que permanecen en la playa totalmente vestidas y pueden incluso bañarse con su ropa de calle.

El pasado verano, las redes sociales se hicieron eco del llamamiento de un grupo de bañistas anónimas que reclamaban en la región de Tánger una "playa para mujeres", sin que llegase a saber si era una iniciativa real o un bulo para alimentar la polémica.

En el verano actual, otra campaña en las redes sociales ha levantado el escándalo, pues consistía en fotografiar de manera anónima a mujeres con bikini en las playas y colgar luego las fotos en Facebook a modo de denuncia, lo que pareció surtir efecto a juzgar por los numerosos comentarios sobre la necesaria decencia y honestidad que debe observarse en las playas de un país musulmán.