El incendio forestal declarado el pasado miércoles en la zona de Jedey, en el municipio palmero de El Paso, ha logrado cruzar la dorsal de la isla y ha llegado a la Villa de Mazo, según ha informado el Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (Cecoes) 112. Es el peor incendio que sufre la isla canaria en siete años y afecta a una superficie de 4.000 hectáreas.

En la medianoche de este viernes al sábado el fuego logró llegar a la Montaña de Nambroque y al Volcán del Cabrito, al Oeste del municipio, aunque no ha alcanzado núcleos poblacionales, por lo que no ha sido necesario proceder al desalojo de ningún vecino.

En cualquier caso, continúan fuera de sus casas 2.500 vecinos de los núcleos de Jedey, Tacande y San Nicolás, en los municipios de El Paso y Los Llanos de Aridane, y del municipio de Fuencaliente.

En las labores de extinción del incendio permanecen trabajando más de 350 efectivos terrestres y a primera hora de este sábado se han incorporado un total de doce medios aéreos.

Un fallecido: un operario con experiencia

El fuego se ha cobrado una vida, la de un operario de Medio Ambiente del cabildo de 54 años; una persona ha sido detenida: un hombre alemán de 27 años que declaró ante la Guardia Civil que el fuego se originó cuando estaba defecando y prendió fuego al papel higiénico con el que se limpió.

El operario fallecido es Francisco José Santana Álvavez, de 54 años, casado y padre de cinco hijos, que contaba con más de dos décadas de experiencia en el servicio de incendios forestales. Al parecer, el operario de La Palma que perdió la vida en el incendio se separó momentáneamente de su grupo. 

El Cabildo ha confirmado que han encontrado su cuerpo. Uno de sus compañeros, el agente Luis Baute Alvarado, ha recordado que el fallecido se dedicaba a un trabajo en el que "se la juegan" cada vez que se enfrentan "al fuego, a sus cambiantes condiciones, a la orografía y a la vegetación".

Las imágenes de satélite de la NASA muestran los cambios exactos del viento que han dificultado en gran parte los trabajos de extinción del incendio que afecta a la isla. Estos cambios, según la NASA, "han forzado a los bomberos a retirarse" en algunos momentos.