Málaga no ha tocado, ni mucho menos, su techo comercial pese a que el PSOE anunció ayer que llevará a pleno el 27 de septiembre una moción para que se prohíba construir nuevas superficies en la ciudad si se supera en un 50% la media nacional y regional de m2 por habitante.

Según sus cálculos, en los últimos cinco años la superficie ha crecido en un 72% y ya tenemos el doble de espacio por 1.000 habitantes respecto a la media andaluza (227 m2). Con todo, la capital junto al área metropolitana sigue demandando establecimientos de casi todo, según un diagnóstico incluido en el Plan Andaluz de Orientación Comercial 2007-2010, elaborado por la Consejería de Turismo, Comercio y Deporte.

En él se estudia la relación entre oferta y demanda en los  sectores comerciales del área metropolitana, Antequera, la Costa del Sol, Vélez y La Axarquía, y su relación con la media andaluza. Estos resultados tendrán que tomarse en cuenta antes de dar licencias.
Para empezar, y pese a que la comida se lleva casi el 50% de la superficie comercial provincial, los grandes establecimientos no especializados  pero con predominio de la alimentación están aún un 15% por debajo de la necesidad.

En cuanto a los especializados, la mayor demanda se da en vehículos y lubricantes (-41%), ocio y cultura (-17%), jardinería (-16%) y deportes y juguetes (-11%). Por contra, muebles y hogar es donde sólo se aprecia sobreoferta, a un mes del desembarco de Ikea. Málaga está seis puntos por encima de la media andaluza.

Cinco veces más en ropa que cultura

El estudio de la Junta también dibuja un mapa del consumo por comarcas. El gasto en comida es superior a los 1.300 euros por persona y año en la provincia, pero donde más dinero se destina a ello es en la Costa del Sol (1.770 euros), seguida del área metropolitana (1.643). En esta última (de Rincón a Coín incluyendo los Alhaurines) es donde más bienes de ocio y cultura se consumen (116 euros), pero este gasto es casi cinco veces menor que lo que una persona destina a ropa en un año: 566 euros.