Cementerio de la Almudena
Edificio de nichos en rehabilitación en el madrileño cementerio de La Almudena. JORGE PARÍS

El número de nacimientos disminuyó un 2%, mientras que los fallecimientos aumentaron un 6,7% en España en 2015, según el INE. Es la primera vez desde que el INE tiene datos (1941, en plena posguerra) que España registra un saldo vegetativo negativo, al registrarse 2.753 defunciones más que nacimientos.

En España nacieron durante 2015 419.109  niños, eso es 8.486 menos que el año anterior (un 2% menos) y el año con menos recién nacidos desde 2002. Es más, desde 2008, cuando nacieron el máximo de niños en 30 años (519.779 niños), los nacimientos se han reducido un 19,4%.

El INE explica en su documento (PDF) que el número de mujeres entre 15-49 (en edad de ser madres) continúa bajando desde 2009. En primer lugar porque ese rango de edades está formado por generaciones menos numerosas. En segundo lugar por el menor flujo de inmigración y en tercer lugar por un mayor número de emigraciones al exterior de los últimos años.

La caída del número de mujeres en edad fértil ha producido el efecto de un incremento coyuntural de la fecundidad, así el número de hijos por mujer subió en 2015 de 1,32 a 1,33.

Por su parte, la edad media a la maternidad se elevó al máximo, 31,9, sobre el 31,8 del año anterior, en una subida ascendente año tras año. En términos medios, las madres españolas tuvieron sus hijos tres años más tarde que las extranjeras, siendo la edad media de las españolas 32,4 y la de las extranjeras, 29,4.

En cuanto a la mortalidad, durante 2015 fallecieron en España 422.276 personas, lo que supuso un 6,7% más que en el año anterior.

Más llamativo es el hecho de la disminución de la esperanza de vida al nacimiento, que bajó en 0,2 años respecto al 2014 y se situó en 82,7 años. Por sexo, en los hombres alcanzó los 79,9 años (0,2 meses) y en las mujeres se situó en 85,4 años (0,3 menos). Es la primera vez, al menos desde 2005, que baja la esperanza de vida de los dos sexos.

"Invierno demográfico"

La diferencia entre nacimientos de madre residente en España y defunciones de residentes en el país, es decir el crecimiento vegetativo, fue negativo en 2015 en 2.753 personas. Es la primera vez que esto sucede en términos anuales desde que existe una serie homogénea de datos en el INE (1941).

El 'invierno demográfico', la teoría social que sirve para explicar el envejecimiento de la población, parece que se acelera en España. De hecho, el propio INE había pronosticado que el primer saldo vegetativo negativo llegaría en 2017, pero se ha adelantado dos años.

La nupcialidad registró el año pasado un incremento del 2,3% con respecto a 2014. Se casaron 166.248 parejas. La edad media al matrimonio sigue su tendencia creciente y alcanzó lo s37,3 años para los hombres y los 34,4 años para las mujeres. Por su parte, el 2,2% del total de matrimonios registrados en 2015 correspondieron a parejas del mismo sexo (3.677 matrimonios, 377 más que el año anterior).

Por Comunidades Autónomas

El número de nacimientos disminuyó en todas las comunidades autónomas durante 2015. Los mayores descensos se dieron en las ciudades autónomas de Ceuta (-9,1%) y Melilla (-6,6%) y en las comunidades de Cantabria (-4,3%) y La Rioja (-3,5%). En Baleares fue donde menos descendieron los nacimientos (-0,9%) junto con Galicia (-1,1%). Por su parte, las defunciones subieron en todas las regiones, a excepción de en la ciudad autónoma de Ceuta que bajaron un 2,6%. Donde más subieron los fallecimientos fue en la Comunidad de Madrid, un 8,6%.

El saldo vegetativo (nacimientos menos defunciones) fue negativo en 10 comunidades autónomas y positivo en siete. Las tres comunidades con saldo menor fueron Galicia (-12.269), Castilla y León (-11.883) y Asturias (7.089). En el otro extremo se sitúan Madrid, con un saldo positivo de 17.912, Andalucía, con 8.546 y Cataluña, con 5.092.