Isabel Pantoja no se entiende con los periodistas de ningún continente. Si en españa ya fue famosa su frase de “no me vas a grabar más”, en Miami ha vuelto a repetir su grito de guerra, y ha añadido “éste al final llora”, refiriéndose al cámara que intentaba grabarle.

Todo comenzó cuando un operador de cámara se sintió agredido cuando unos de los músicos de la cantante le puso la guitarra en la cara para impedir que siguiera captando imágenes de la tonadillera. Cuando éste les increpó recordándoles que podía llamar a la policía , ya que en Miami no está permitido este trato a los periodistas, el hermano de la cantante replicó contestando que ellos consideraban que era él quien le había tirado la cámara a Isabel Pantoja.

En cualquier caso, parece que la cantante tiene los nervios a flor de piel, y lejos de apaciguar las aguas entre sus acompañante, avivó más la situación. Y es que desde que conoció la noticia del supuesto embarazo ectópico de tamara, la novia de su hijo; y del fallecimiento de Isabel, la hermana de Julián Muñoz, la sevillana cada vez se muestra más seria. Antes de la polémica discusión , Isabel aseveró a los periodistas que se encontraba muy cansada y se cubría con uno de sus famosos chales y sus inseparables gafas de sol.

Tras la tempestad llegó la calma


Dos días después Isabel se mostraba mucho más tranquila cuando concedía una entrevista en un hotel de Miami: “Mucha gente carga con su mochila en la espalda, con problemas mayores que los míos, enfermedades, por ejemplo, y no se detienen, siguen trabajando”. De esta manera dejó claro que seguirá con sus conciertos a pesar de los malos momentos que les está tocando vivir.

Ayer quiso mostrar su cara más amable hablando con un piano de fondo y luciendo un chal al cuello que destacaba sobre un sobrio vestido negro. Isabel está encantada con "mi pequeña gira en América", aunque no duda en desvelar que "el corazón me lleva a mi casa,a salir corriendo y abrazar a mi madre y a mis hijos que me hacen mucha falta".

El corazón me lleva a mi casa,a salir corriendo y abrazar a mi madre y a mis hijos que me hacen mucha falta

Son muchos los motivos , afirma, que tiene para ser feliz aunque lo cierto es que a la cantante se le suman los problemas.

En plena entrevista se quedó perpleja al conocer que un grupo de manifestantes cubanos habían elegido su próximo concierto para protestar sobre la cercanía de Hugo Chávez con su país “es lo qqe me faltaba, yo no sé nada, no tengo nada que ver, sólo soy una artista que actúa en el teatro que se le contrata”, aseveró