Barei
Barei conquistó a Estocolmo con su actuación. EFE

Barei, la artista madrileña que representa este año a España en Eurovisión, ha salido al escenario y cautivado a los asistentes a la gala. También ha recibido alabanzas en Twitter. Sin embargo, el jurado primero y sobre todo el televoto han hundido a la española hasta el puesto 22 (de 26 participantes).

Con su tema 'Say Yay!', una camiseta de baloncesto bordada con el dorsal 03 y una actitud eléctrica, la cantante ha recibido los aplausos de los europeos (y australianos e israelíes) reunidos en el auditorio Globen Arena, y eso que ha actuado tras una de las favoritas, Rusia.

La canción ha sorprendido tanto a los allí presentes, que han sido testigos de los impactantes juegos de luces, como a los espectadores, quienes han visto a través de sus televisores los vertiginosos cambios de cámara por los que apostaron los realizadores.

La española, que había bajado del escenario emocionada, se ha hundido al ver las votaciones y en la entrevista concedida a TVE al final de la gala se la ha podido ver muy afectada, intentando sacar optimismo de donde no lo había.

"Al final un número se queda registrado para siempre y duele, pero la esperanza da mucho más de sí en una carrera de largo recorrido. Prefiero ir despacio y lejos que caerme por ir rápido", ha comentado."Esto es un juego, yo he dado lo mejor de mí y las chicas también. Gano mucho más de lo que pierdo", ha dicho.

De hecho, la madrileña no se esperaba una acogida popular de tal magnitud pues, según ha reconocido, "han llegado a decirme que soy una enviada de Dios y eso me ha gustado mucho. Tengo que quedarme con ello".

La canción ha sorprendido tanto a los allí presentes, que han sido testigos de los juegos de luces, como a los espectadores, quienes han visto a través de sus televisores los vertiginosos cambios de cámara por los que apostaron los realizadores