El Supremo de Brasil tumba al enemigo de Dilma Rousseff

  • El presidente de la Cámara brasileña impulsó el impeachment de la presidenta, aunque él mismo es investigado por la trama de la Petrobras.
  • El juez considera que Eduardo Cunha usó su puesto para cometer "actos ilícitos" y "obstruir a la justicia".
  • La decisión fue aplaudida por la sociedad y hasta en las filas de su propio partido.
El impulsor del impeachment contra la presidenta brasileña Dilma Rousseff, Eduardo Cunha, fue apartado este jueves de su función de Presidente de la Cámara de Diputados por el Supremo del país. Supuestamente, usó su cargo para actos ilícitos y para evadir a la justicia.
El impulsor del impeachment contra la presidenta brasileña Dilma Rousseff, Eduardo Cunha, fue apartado este jueves de su función de Presidente de la Cámara de Diputados por el Supremo del país. Supuestamente, usó su cargo para actos ilícitos y para evadir a la justicia.
EFE

El presidente de la Cámara baja de Brasil, Eduardo Cunha, un polémico parlamentario que inició los trámites para apartar a la presidenta Dilma Rousseff de su cargo, fue puesto este jueves contra las cuerdas por el Supremo, al suspender su mandato por alegada corrupción.

El pleno de la corte respaldó por unanimidad la decisión del juez Teori Zavascki de separar a Cunha de su cargo por supuestamente haberse valido de su función de presidente de la Cámara de Diputados para cometer "actos ilícitos" en "beneficio propio".

Zavascki fundamentó su decisión en una denuncia presentada contra Cunha por el fiscal general, Rodrigo Janot, por su supuesta participación en la trama corrupta enquistada en la petrolera estatal Petrobras. Janot alegaba que Cunha se valía de su puesto para evitar el proceso legal contra él.

La Fiscalía sospecha además que Cunha usó su cargo para "obstruir" a la justicia y obtener dinero por parte de empresarios a cambio de interferir para la aprobación de medidas parlamentarias.

"Cunha transformó la Cámara en un balcón de negocios y convirtió su cargo de diputado en una mercancía", afirmó Zavascki, citando el informe presentado por Janot.

Durante su intervención, el magistrado Celso de Mello, decano de la corte, afirmó que el caso de Cunha, que habría obtenido unos cinco millones de dólares en la trama de Petrobras, parece comprobar que la corrupción "se ha impregnado en todas las instancias del Estado brasileño".

La decisión de los once ministros fue celebrada con fuegos artificiales en la Plaza de los Tres Poderes, donde confluyen las sedes del Legislativo, el Ejecutivo y el Judicial.

Cunha es uno de los principales adversarios de Rousseff y colocó a la presidenta contra las cuerdas el pasado diciembre al dar curso al proceso legislativo que busca acortar el mandato de la jefa de Estado, reelegida en octubre de 2014 para un segundo período.

Fue precisamente este hecho el que, según sugirió Cunha, motivó la suspensión de su cargo, que fue asumido en forma interina por uno de sus aliados, Waldir Maranhão.

Pese a manifestar su "respeto" por el tribunal, Cunha anunció que apelará y consideró "obvio" que sufre "una represalia por el proceso de 'impeachment' (proceso para separación del cargo)", que él puso en marcha como presidente de la Cámara baja, al que la Constitución le reserva esa atribución.

Rousseff, quien también está a un paso de ser despojada de su mandato, celebró la decisión del magistrado Zavascki, aunque la consideró tardía.

"Más vale tarde que nunca", dijo Rousseff, quien insistió en la tesis de que Cunha aceptó a trámite el proceso en su contra tras un "chantaje" del propio diputado, que esperaba que el gobernante Partido de los Trabajadores (PT) lo apoyara y rechazara la apertura de un juicio contra él en la Comisión de Ética de la Cámara.

Cunha incurrió en "un claro desvío de poder porque usó su cargo para vengarse de nosotros porque no nos doblamos ante el chantaje", sostuvo Rousseff.

"Lo único que lamento es que consiguiera presidir con cara dura (el) lamentable proceso en la Cámara", agregó al referirse a la decisión del pleno de la Cámara baja de dar continuidad a los trámites para el juicio en su contra, que ahora está en manos del Senado.

En el Congreso, la decisión del Supremo fue aplaudida incluso en las filas del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), al que pertenecen Cunha y el vicepresidente Michel Temer, quien sustituirá a Rousseff si prospera el juicio político.

"La justicia madrugó hoy. Ya se había pasado la hora", sostuvo el diputado Jarbas Vasconcelos, reconocido dirigente del PMDB.

En el gobernante PT, la decisión de la Corte Suprema sirvió de trampolín para volver a cuestionar la legitimidad del juicio que amenaza a Rousseff.

"Ese gobierno interino (en alusión a Temer) nace de un golpe liderado por Eduardo Cunha", señaló el diputado del PT Henrique Fontana.

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