Se veía venir, pero ya es un hecho: Donald Trump, el polémico magnate que quiere llegar a ser presidente de los Estados Unidos, se ha impuesto hoy a su rival en las primarias republicanas, Ted Cruz.

Tras la victoria hoy de Trump por un amplio margen en el estado de Indiana, el hasta hoy aspirante a la nominación del Partido Republicano para ser el candidato en las elecciones presidenciales de noviembre abandonó la carrera a la Casa Blanca.

En un discurso televisado desde Indianápolis (Indiana) ante un grupo se seguidores, Ted Cruz, senador por Texas, que se había alzado durante los últimos meses en la única alternativa a Trump dentro del campo republicano, anunció su retirada, dejando solos en la carrera al magnate y al senador de Ohio, John Kasich.

Trump se apunta así una nueva victoria que podría resultar determinante, ya que se llevará la mayoría de los 57 delegados en juego en ese estado y se situará en una posición muy favorable para alcanzar los 1.237 que necesita para obtener la nominación del partido para las elecciones presidenciales de noviembre.

La cruzada anti-Trump

Los conservadores "anti-Trump" se dejaron millones de dólares en una campaña para desprestigiarCruz se volcó en Indiana con especial intensidad y los grupos de la campaña "anti-Trump" (de tendencia conservadora, pero alejados de los posicionamientos del magnate) se dejaron millones de dólares en anuncios televisivos críticos con su figura.

Sin embargo, todos estos esfuerzos no impidieron que Trump lograra una amplia victoria en este estado del Medio Oeste industrial de EE.UU., una zona que, por sus características socioeconómicas, se le está dando especialmente bien al magnate, que también ganó en Illinois, Michigan y Pensilvania.

Se trata de una región que entró hace ya décadas en un proceso de desindustrialización y resultó especialmente golpeada por la última crisis económica, lo que ha incrementado la pobreza, ha reducido la cantidad y calidad de los empleos y ha extendido entre su población una sensación generalizada de desesperanza.

Bernie sorprende

Mientras, por el lado demócrata, el senador Bernie Sanders venció a todas las encuestas que le daban como perdedor en las primarias de de Indiana y se impuso a la ex secretaria de Estado Hillary Clinton.

La victoria no tendrá una gran repercusión en la carrera de delegados, pero es un balón de oxígeno para su campañaLa victoria de Sanders tiene una importancia capital en su apuesta por la nominación del Partido Demócrata, ya que tiene lugar tras duras derrotas en varios estados del este (Nueva York, Connecticut, Pensilvania y Maryland) y cuando muchos daban ya por terminada su aventura presidencial.

La victoria del senador, autoproclamado socialista democrático, en Indiana no tendrá una gran repercusión en la carrera de delegados que deben votar por cada aspirante en la convención del partido en julio, ya que los demócratas los reparten siempre de forma proporcional y la victoria de Sanders fue por un margen no muy amplio.

Aun así, que éste haya sido capaz de ganar Indiana sí supone un balón de oxigeno para su campaña, a la que muchos daban ya por muerta, de cara a las próximas citas electorales de Virginia Occidental, Kentucky, Oregón y, muy especialmente, California, el estado más poblado del país.