La infanta Pilar de Borbón, hermana de Juan Carlos I y tía del actual monarca, ha admitido en un comunicado enviado a Europa Press que participó en una sociedad offshore constituida en Panamá, pero ha asegurado que siempre dentro de la legalidad y nunca "fuera del control de las autoridades fiscales".

Afirma que no ha incumplido "ninguna obligación que exigiera la legislación tributaria española" y que la disolución de la corporación no tuvo nada que ver con la abdicación de su hermano.

Borbón explica que al principio la sociedad era propiedad de Aleko Papamarkou, "conocido empresario y amigo personal" de su marido, Luis Gómez Acebo, fallecido en 1991 y al que atribuye la creación de la sociedad para "desarrollar su actividad profesional fuera de España".

Explica que fue a raíz del "frustrado intento de secuestro" de ETA a su padre y su esposo cuando este último decidió iniciar actividades profesionales "alejadas" de España junto a Papamarkou, que le cedió la titularidad de la sociedad. El hecho de que ella también figurara en la Junta se debió a razones "de seguridad y ante la gravedad de posibles eventualidades".

La infanta dice que no existió "voluntad de ocultación alguna" y que si lo hubieran querido evitar habrían "procedido de manera diferente".

La sociedad, añade, "nunca ha tenido ingresos fuera de control de las autoridades fiscales correspondientes ni tampoco ha incumplido ninguna obligación que exigiera la legislación tributaria española".

Según los papeles divulgados por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por sus siglas en inglés), el diario El Confidencial y La Sexta, Pilar de Borbón presidió durante 40 años una empresa gestionada por el bufete Mossack Fonseca.