Manifestaciones paris reforma laboral
Manifestación en plena calle. EFE

Las principales organizaciones estudiantiles francesas convocaron para este martes una nueva jornada de manifestación contra la reforma laboral del presidente, François Hollande, que comenzó con el bloqueo de institutos y universidades a primera hora de la mañana. Los estudiantes han emprendido ya un movimiento de ocupación de plazas en más de 20 ciudades diferentes.

Esta nueva protesta coincide con el inicio del debate parlamentario de la reforma, que se espera complicado para el Gobierno, como se desprende del hecho de que se hayan presentado más de 1.000 enmiendas.

Tras la gran marcha del pasado jueves, centenares de manifestantes, en su mayor parte jóvenes, mantuvieron la protesta con acampadas en la parisiense plaza de la República, lo que ha mantenido viva la llama de la oposición a la llamada "ley El Khomri", considerada demasiado liberal.

Técnicamente, la propuesta mantiene la semana laboral de 35 horas, aunque permite a las empresas organizar horarios alternativos. Entre esas opciones hay una semana laboral de hasta 48 horas y jornadas de 12 horas. En "circunstancias extraordinarias", los empleados podrían trabajar hasta 60 horas semanales.

Sindicatos y organizaciones estudiantiles han convocado otra jornada conjunta de protesta el próximo día nueve

Los estudiantes están llamados a manifestarse este martes en las principales ciudades del país, con epicentro en París, donde la marcha comenzará a las 13.30 horas (11.30 GMT).

El pasado jueves, cuando la huelga estaba convocada también por los principales sindicatos, 1,2 millones de personas se manifestaron en todo el país, según los organizadores, una cifra que las autoridades dejaron por debajo de las 400.000.

Sindicatos y organizaciones estudiantiles han convocado otra jornada conjunta de protesta el próximo día 9.

Para tratar de detener el movimiento de protesta, la ministra de Trabajo, Miriam El Khomri, autora de la reforma laboral, recibirá mañana a diversas organizaciones estudiantiles. La ministra aseguró en entrevistas publicadas en varios medios que no retirará la ley, aunque reconoció que puede haber modificaciones en el debate parlamentario.

Sindicatos y organizaciones estudiantiles reprochan esencialmente a la ley que de primacía a la negociación en el seno de las empresas sobre el convenio colectivo.

Con esa medida el Gobierno pretende dar a los empresarios una mayor flexibilidad de sus plantillas frente a los cambios del contexto económico, para que se favorezcan los contratos indefinidos. Sin embargo, los detractores de la ley piensan que debilita a los trabajadores en las negociaciones y se traducirá en una precarización del mercado laboral.