La evolución humana en los últimos dos millones de años se ha descrito a menudo como una sucesión lineal de tres especies, del Homo habilis al Homo erectus y de ellos a nosotros, los Homo Sapiens; sin embargo, dos fósiles descubiertos en Kenia cuestionan ahora esa teoría.
Cráneo de Homo erectus (NATURE).

Los fósiles, descritos esta semana en la revista científica británica Nature , "parecen demostrar que el Homo habilis y el Homo erectus convivieron al menos durante medio millón de años en la cuenca de Koobi Fora (Kenia)", ha explicado la antropóloga Susan Antón, que ha participado en la investigación.

Los fósiles fueron hallados durante unas excavaciones llevadas a cabo en el 2000
"Esto significaría que el Homo habilis no evolucionó lentamente hacia el Homo erectus formando una línea individual hacia el Homo sapiens", añadió.

Los fósiles fueron hallados durante unas excavaciones llevadas a cabo en el 2000 en la región de Ileret, en el este del lago Turkana, por el Proyecto de Investigación Koobi Fora, un grupo internacional de científicos dirigido por Meave y Louise Leakey, madre e hija, y vinculado con el Museo Nacional de Kenia (NMK).

Un cráneo y fragmentos de mandíbula

Se trata de unos fragmentos de la parte superior de la mandíbula del Homo habilis datados hace 1,44 millones de años, los fósiles de menor antigüedad encontrados de esa especie, y un cráneo fantásticamente conservado de Homo erectus una antigüedad de 1,55 millones de años.

Pese al reducido tamaño del cráneo, más similar al de un Homo habilis que al de un Homo erectus, los científicos tuvieron claro que pertenecía a esta segunda especie por una serie de características, como la fina articulación de la mandíbula y la forma del área del cuello.

"Su coexistencia hace poco probable que el Homo erectus evolucionara a partir del Homo habilis", explica Meave Leakey, una de las directoras de la investigación en una nota de prensa divulgada por el Proyecto Koobi Fora. En cambio, ambos homínidos habrían surgido entre dos y tres millones de años atrás, una época de la que se tienen pocos fósiles, y habrían tenido su propia relación funcional con el medio ambiente, "evitando así la competición directa", añadió.

El nuevo fósil diminuto implica que el Homo erectus no era una especie tan similar a los humanos como se pensaba
"La conclusión más importante es que hubo más de una especie de homínidos durante un periodo extendido de tiempo en África oriental", consideró, por su parte, Frank Brown, profesor de Geología de la Universidad estadounidense de Utah, que ha colaborado en la datación de los fósiles.

El cráneo hallado de Homo erectus, que pertenecería a un adulto joven o un adolescente y cuyo buen estado de conservación se debe a que estaba prácticamente encajonado en arenisca, es "llamativo" también por otro motivo, ya que se trata "del más pequeño encontrado hasta la fecha en todo el mundo", según otro de los autores, Fred Spoor. El nuevo fósil diminuto implica que el Homo erectus no era una especie tan similar a los humanos como se pensaba.