El príncipe de Preslav, cuyos abdominales causaron furor el año pasado, ha vuelto a dejarse ver en las playas mallorquinas practicando su deporte favorito, el surf.

El hijo de Simeón de Bulgaria y hermano de Kalina, demostró que sigue manteniéndose en muy buena forma física, tanto con el traje de neopreno como sin él.

En esta ocasión, su esposa, Rosario Nadal, no le acompañó mientras cabalgaba las olas como un auténtico californiano.