Daños terremoto Melilla
El terremoto de magnitud 6,3 registrado en el Mar de Alborán se ha percibido con mayor intensidad en Melilla, donde ha causado daños en edificios y la suspensión de las clases en la ciudad autónoma para evaluar el estado de los centros educativos. EFE / Francisco García Guerrero

El Mediterráneo, Los Pirineos o el sur de España son algunas de los lugares del país más sensibles para que se produzcan terremotos de elevada magnitud.

En este último lugar, concretamente en el mar de Alborán, se ha producido este lunes un seísmo de 6,3 de magnitud debido a la convergencia de las placas euroasiática y africana, responsable de los frecuentes movimientos sísmicos de la zona, tal y como ha explicado José Benito Bravo Monge, sismólogo del Instituto Geográfico Nacional (IGN).

Hace unos días que se sucedían en el mismo área "terremotos premonitorios", es decir, pequeños movimientos de tierra que ponían en alerta a expertos y ciudadanos. En concreto el pasado viernes se generó otro con una intensidad de 5,1.

Los terremotos no se pueden predecir porque no existe un claro patrón de comportamiento Tras el último gran seísmo producido la madrugada del domingo al lunes, las réplicas de menor magnitud continúan en la zona. Concretamente, hasta las ocho de la mañana, se han registrado nueve movimientos también con epicentro en el Mar de Alborán y algunos de una intensidad superior a los cuatro grados.

Sin embargo, Bravo Monge manifiesta que la probabilidad de que se produzca otro seísmo de igual o mayor magnitud al de esta madrugada en el mar de Alborán es "baja" a pesar de que "los terremotos no se pueden predecir porque no existe un patrón de comportamiento claro. Ahora lo único que se puede hacer en sismología es prevenir e informar a la gente".

Por su parte, Luis Cabañas, también sismólogo del IGN, ha explicado que el Mar de Alborán que es una zona de gran actividad sísmica situada sobre la falla de Tofiño Bank donde ya en el año 1994 se produjo un terremoto de una intensidad cercana a 5,7 grados y en el año 2004 otro de similares características y una intensidad de 6,2.

El terremoto de 6,3 grados registrado este lunes se ha percibido con mayor intensidad en zonas de Andalucía y Melilla, donde ha causado daños en edificios y la suspensión de las clases en la ciudad autónoma, aunque también han llegado algunos datos de la zona norte de Madrid.

"No es California ni Chile pero hay riesgo"

El presidente del Ilustre Colegio Oficial de Geólogos (ICOG), Luis Suárez, ha advertido este lunes del "riesgo sísmico moderado" que existen en el sur de España y ha pedido a las instituciones que "se tomen en serio" este asunto y tomen medidas de prevención para minimizar daños futuros porque el terremoto de esta madrugada "es un aviso". "Después no echemos la culpa al azar", ha advertido.

En declaraciones a Europa Press, Suárez ha señalado que el terremoto de esta madrugada "es un aviso" de que "el sur de España es una zona de riesgo, moderado, pero riesgo". "No es California, ni Chile, ni Japón pero hay que tener presente el riesgo y, aunque no sabemos cuándo, sí sabemos dónde (habrá seísmos) y hay que tomar medidas de prevención para minimizar riesgos", ha advertido el presidente de los geólogos.

Si se hubiera producido en tierra habría causado centenares de muertos y la historia nos dice que es posible

Suárez ha incidido en que el riesgo para las provincias de Cádiz, Granada, Málaga, Almería y Murcia, así como el norte de África es, "aunque no extremo, relativamente alto" por el límite de las placas y ha señalado que si el terremoto de esta madrugada se hubiera producido más cerca de la población, "habría sido muy destructivo".

En línea con ello, ha recordado que el seísmo de Lorca, registrado en 2011, tuvo una magnitud menor (5,1) y que si dejó tantos daños materiales y desgracias personales —nueve muertos— fue porque su epicentro fue muy superficial, solo a tres kilómetros de profundidad y ha señalado que la magnitud del seísmo de este lunes es tan importante "como si hubiera explotado una bomba de 20.000 toneladas de TNE".

El responsable de los geólogos también ha recordado que en la Navidad de 1884 otro terremoto, de 6,7, dejó en Granada entre 750 y 900 muertes. "Lo que decimos es que se lo hay que tomar en serio porque de vez en cuando hay terremotos de esta magnitud y hay que gestionar estas medidas".

"Si se hubiera producido en tierra habría causado centenares de muertos y la historia nos dice que es posible, por lo que, tomemos medidas", ha recalcado Suárez, que ha lamentado que "el tiempo geológico tiene poco que ver con el político" advirtiendo de que cuando ocurra un terremoto destructivo los poderes públicos "le van a echar la culpa al azar".

A raíz del terremoto de Lorca, el Colegio de Geólogos elaboró en el año 2011 un decálogo para, ante la probabilidad de que se produzca un sismo, minimizar el riesgo sísmico. En el documento se recogen cuatro medidas a implementar por la Administración General del Estado y otras seis desde el ámbito local y autonómico pero, "desgraciadamente y muy a nuestro pesar, no se han llevado a cabo", ha dicho Suárez.

En esas medidas se pide que se aborde la reforma de la Norma de Construcción Sismorresistente para que establezca la necesidad de cumplimiento de los requisitos antisísmicos e incorpore la información sobre paleosismicidad y fallas activas.

"No es un castigo divino"

En definitiva, segñun Suárez, hay que decirle a la población que "exija a los poderes públicos que si se produce un terremoto destructivo no podemos echarle culpa al azar porque hay riesgo moderado y pueden producirse centenares de muertos en el sur de España".

"No es de recibo que cinco años después del terremoto de Lorca lo único que se haya hecho haya sido reparar los edificios pero sin medidas de prevención de riesgo sísmico. Un terremoto no es una desgracia ni un castigo divino", ha concluido Suárez.