Pablo Iglesias
Pablo Iglesias, el domingo 13 de diciembre en Madrid. JORGE PARÍS

Domingo pasado, 22h, en el autobús de Podemos en el que Pablo Iglesias vuelve de un mitin en Toledo a Madrid.

¿Qué diferencia a Podemos del PSOE y en qué se parecen?
Creo que la diferencia fundamental es la autenticidad frente al marketing y creo que nos parecemos en compartir un pasado, y aunque nosotros seamos una fuerza política nueva, por nuestras venas corre el ADN de las luchas sociales de este país. Para mí, ser nieto de socialistas que se murieron con el carnet en el bolsillo es algo fundamental, y creo que la tradición del socialismo en España se identifica más con lo que nosotros representamos que con el partido socialista.

¿En qué se diferencia Podemos de Ciudadanos y en qué se le parece?
De nuevo nos diferenciamos en autenticidad y marketing y creo que podemos compartir algunas propuestas de regeneración.

El cambio político en este país llegará si viene de la mano de las mujeres ¿Y en qué se diferencia Podemos del PP y en que se le parece, si se le parece en algo?
Nos parecemos en que somos españoles, aunque algunos del PP parecen más suizos que otra cosa... Creo que no nos parecemos en nada.

Dice el PSOE que si se vota al PP gobierna el PP, si se vota a Ciudadanos gobierna el PP y si se vota a Podemos gobierna el PP. ¿Qué opina?
Nosotros aspiramos a gobernar. Si se vota a Podemos gobernará Podemos.

¿Apoyaría un tripartito Podemos-PSOE-Ciudadanos, independientemente del orden en que queden?
No contemplamos ahora ningún escenario de pactos. Ahora toca hablar de España y pensar en ganar las elecciones. Entiendo el interés periodístico de la hipótesis, pero ahora estamos pensando en ganar las elecciones.

Si Podemos es segundo y PSOE y Ciudadanos son tercero y cuarto, o cuarto y tercero, ¿ni aún así pediría un tripartito?
Insisto. Entiendo el interés periodístico de la hipótesis, pero no manejamos hipótesis postelectorales. En este momento pensamos solamente en ganar.

¿Se alegraría de un buena resultado del PSOE?
Creo que hay un enorme contraste entre lo que el Partido Socialista dice en campaña y lo que después hace. En cualquier caso, me entristece en lo que se ha convertido el Partido Socialista y sus dirigentes. Yo no me alegro de que el partido socialista se haya convertido en lo que ahora es.

El Pablo de verdad es el Pablo tierno, no el enfadado¿Y se alegraría de un buen resultado de IU?
Mucho. Creo que Alberto Garzón está haciendo una tarea heroica y de alguna manera es mantener viva y mantener a flote una expresión política tradicional y le deseo lo mejor.

¿Lamenta a estas alturas no haber llegado a algún acuerdo con IU?
Hicimos todo lo posible para contar con Alberto y con su gente. Todo lo posible. Creo que por desgracia al final primó el mantener viva una manera de hacer política que nosotros respetamos, pero que a nuestro juicio se aleja mucho de las posibilidades de cambiar nuestro país.

Imaginemos que el 20-D Podemos es cuarto. ¿Eso sería un fracaso? ¿Usted seguiría?
No contemplamos ese escenario. Cuando a un entrenador de fútbol le preguntan la víspera de la final de la Champions qué es lo que pasará si no tiene un resultado que le guste, entiendo que responda que sólo está pensando en la estrategia para ganar el partido. Estamos en una semana crucial, creo que la remontada es algo que ya se reconoce. Trabajamos para ganar, después ya decidirán los ciudadanos.

Hay una gran diferencia entre la intención de voto que logra entre los hombres y la que logra entre las mujeres. ¿Por qué? ¿Qué le pasa a Podemos con las mujeres?
No lo sé, pero es un problema, y es la razón fundamental por la que hemos feminizado nuestro discurso y nuestra manera de intervenir, y se está notando. Creo que se va a revertir notablemente en estas elecciones generales. El cambio político en este país llegará si viene de la mano de las mujeres.

¿Qué es feminizar el discurso?
Tener a veces otro tono, ser mucho más didácticos y mucho más tranquilos explicando las cosas. Lo decía Ada Colau: hay que introducir la ternura, la empatía y el sentido común en los discursos. A veces, la masculinización excesiva, los gritos, el bajar al fango… contribuye a desennoblecer la política y nosotros queremos seguir feminizándola y quiero seguir por esa dirección. La gente dice, y creo que tiene razón, que el Pablo tierno comunica mejor que el Pablo enfadado, y voy a seguir por esa vía. Antes se me veía más enfadado y creo que he aprendido mucho de mujeres que son fundamentales para mí, como Manuela Carmena y como Ada Colau, que me han enseñado que la ternura sirve para comunicar mejor y que además así soy más yo, que el Pablo de verdad es el Pablo tierno.

¿Cree que el caso Monedero le ha costado votos?
Lo explicaba muy bien Jordi Évole en un programa memorable, La máquina del fango. La máquina del fango forma parte de unas reglas políticas en este país que seguramente habría que cambiar. Aquí y en Italia. La máquina del fango ensucia, y ensucia a todos. Hay que trabajar para que tengamos una democracia en la que la máquina del fango no exista… La máquina del fango puede restar votos, no Juan Carlos.

 En la manera de moverse Rivera trasmite que no se cree lo que está diciendo¿Y la situación política de Venezuela le ha costado votos a Podemos?
Aquí opera de nuevo ese mismo concepto. Nosotros hemos sido muy claros. Hemos dicho que las cosas cuando se hacen mal y cuando las hace mal el Gobierno de Venezuela están mal. Creo que ha habido mucho interés en España por hablar de lo que ocurría a 300.000 kilómetros (sic) para no hablar de lo que ocurría aquí.

¿Y la crisis griega y la crisis del Gobierno de Tsipras también les ha costado votos?
Nos ha dado muchísima madurez. En Grecia hemos aprendido que a veces los cambios tienen que ser más despacio, pero también hay una enorme lección democrática. Cuando Alexis asumió que no iba a poder cumplir todos los puntos de su programa en el tiempo en el que él quería, lo primero que hizo fue llamar a los griegos a votar, y decirles si querían que siguiera él al frente del Gobierno o que volviera Nueva Democracia. Y los griegos fueron inequívocos. Una lección democrática. Aun así: Grecia es un país que representa el 3% del PIB europeo, con una situación enormemente difícil. Nosotros somos la cuarta economía de la Eurozona, somos un país muy distinto. Nuestra referencia para hacer política son los Ayuntamientos del cambio.

El minuto final de arenga del debate del día 9 ¿lo llevaba preparado?
Llevaba pensado un esquema que había hablado con algunos amigos y que había concretado más con Irene Montero, con la repsonsable de mi equipo, pero era un esquema de no olvidar y sonreír. Las cosas fueron saliendo, y cuando salen de dentro resultan creíbles.

¿Por qué citó a Colau y no a Carmena?
Porque me salió así. Después me arrepentí de no haber citado no solamente a Manuela también, sino a Mónica Oltra o a haber citado también a alcaldes como Kichi, pero me salió así. Me salió Ada. Y a Ada la conozco desde hace quince años, y cada vez que pienso… cuando dije “no olviden los desahucios”… pensar en deshaucios y pensar en vecinos parando los desahucios es pensar en Ada Colau. Era una asociación.

¿No se ha peleado con Carmena?
Le tengo una admiración enorme y tenemos una magnífica relación.

Rajoy ni siquiera debería ser candidato¿Por qué no ha hecho mítines con ella?
Carmena ha decidido, y creo que ha hecho bien, no participar en la campaña electoral… Nosotros a Carmena solo le pedimos una cosa. Que ganara las elecciones a Esperanza Aguirre y que fuera la mejor alcaldesa. Carmena nos ha dicho siempre: "yo no tengo más aspiraciones políticas que ser la alcaldesa de Madrid", y se lo agradecemos mucho. Nosotros para apoyarla como alcaldesa y como candidata no la pedimos que se hiciera de Podemos ni que pidiera el voto… Nosotros no estamos para que gobiernen los partidos sino para que gobiernen los mejores desde su independencia.

Ya nos ha dicho, si llegara a presidente de Gobierno, quién sería su ministro de Defensa, su ministra de Justicia, sus dos vicepresidentes…
He señalado a tres vicepresidentes… Dos mujeres y un hombre. Íñigo Errejón, Irene Montero y Carolina Bescansa.

¿Y ministro de economía?
Hay diferentes opciones, y muy pronto les anunciaré la incorporación de algunas personas, muchos de ellos independientes.

¿Y de Hacienda?
Sigo trabajando en ello. Hay algunos nombres que van a estar en los equipos, Nacho Álvarez, Alberto Montero, Vicenç Navarro…

¿Qué ha aprendido durante la campaña, en términos personales?
He aprendido a manejar la fuerza, he aprendido que una campaña es una carrera de fondo. Hemos madurado. Nosotros al principio salíamos a jugar como un equipo muy joven que sale muy fuerte desde el primer minuto. Creo que ahora hemos aprendido a jugar calculando los tiempos y tengo la impresión de que nuestros rivales están asfixiados y que han llegado con muchas dificultades al final de la campaña, y a nosotros se nos ve más frescos que nunca.

Durante la campaña he aprendido que es una carrera de fondo. Hemos madurado En su opinión, ¿qué es lo mejor y lo peor de Pedro Sanchez?
Lo peor es su escasa naturalidad. Creo que lo ha reconocido él. Y lo mejor es que es un hombre muy guapo. Podría señalar que es amable… a veces.

¿Y de Albert Rivera?
Albert Rivera comunica muy bien. Y creo que lo peor es un tipo de gestualidad que quizás revela falta de sinceridad en muchos casos. Creo que hay una comunicación no verbal de Rivera en la manera de tocarse las manos y en la manera de moverse que trasmite que no se cree lo que está diciendo.

¿Y de Mariano Rajoy?
Lo mejor es la cordialidad en el cara a cara. Es un hombre educado, muy tranquilo… Y creo que lo peor es que no debería ni siquiera ser candidato después de un mensaje como el de Bárcenas y después de lo que ha ocurrido en este país.

¿Y lo mejor y lo peor de Pablo Iglesias?
Creo que lo peor es el enfado, el mal genio a veces. Y que lo mejor es la sinceridad.