Nómadas acarreando la mochila que potabiliza agua
Nómadas acarreando la Solvatten, la mochila que potabiliza agua. ARCHIVO

Son 16 proyectos innovadores que cosechan éxitos combatiendo los efectos del cambio climático. Por su labor han recibido este jueves en la Cumbre del Clima de París el Premio Naciones Unidas a las Soluciones Climáticas. Entre los galardonados hay un proyecto que identifica los edificios más vulnerables a la subida del nivel del mar en la Polinesia y otro que permite a 400 mujeres de Benín, al oeste de África, extraer agua de los acuíferos y seguir cultivando sus huertos en plena estación seca.

La organización de los premios, ligada a Naciones Unidas, recibió 450 proyectos de todo el mundo para este concurso, en esta su cuarta edición. Los finalistas, cuyos responsables y beneficiarios han viajado hasta París, destacaron porque sus iniciativas combinan la protección medioambiental y la ayuda a las comunidades más desfavorecidas del planeta.

"Cuando Christiana Figueres propuso crear estos galardones pensábamos que premiaríamos el activismo de pequeños proyectos, pero año a año vamos viendo soluciones más ambiciosas que conectan el tema del clima con otras preocupaciones como el ahorro energético, el género y las oportunidades de negocio. Antes eran anecdotas, pronto serán algo normal en la economía y el desarrollo global", explicó Teresa Ribera, responsable de Momentum for Change, organizador de los premios.

Este jueves en la sede de Le Bourget, y mientras 195 naciones discutían como paliar el cambio climático, varios de los galardonados se daban a conocer.

Mapas 3D del nivel del mar: "Hemos identificado 10.000 edificios en riesgo"

Mapas en 3DEl gobierno australiano contrató sus servicios para que midieran los riesgos de inundación por crecidas del nivel del mar en la Polinesia, relacionadas con el cambio climático. Ellos lo que hicieron fue sobrevolar con avionetas islas de Tonga, Samoa, Vanuatu y Papúa Nueva Guinea para realizar con las imágenes que tomaron mapas predictivos del comportamiento del mar en esta zona especialmente vulnerable.

"Hemos logrado identificar 10.000 edificios que tienen un alto riesgo de sufrir inundaciones en los próximos 80 años. Algunos de ellos son escuelas, hospitales y demás infraestructuras públicas", explica Nathan D. Quadros, uno de los impulsores del proyecto.

Lo más novedoso del proyecto es que han subido los mapas en 3D a Internet y están disponibles a todo el que quiera consultarlos en la zona. Además, han formado a investigadores y a los gobiernos locales para que puedan tomar medidas efectivas que salven vidas en los desastres naturales asociados a las inundaciones por la elevación del nivel del mar.

"La mayoría de los proyectos premiados junto al nuestro lo son por mitigar los efectos del cambio climático, por contaminar menos, pero el nuestro tiene que ver con la adaptación que requieren algunas zonas del planeta para no verse afectados seriamente por el cambio climático", destacan. Los responsables del proyecto esperan que el premio les ayude a seguir realizando estos mapas en el resto de islas de la Polinesia. Quieren seguir identificando así las áreas urbanas con más riesgo de inundación por la elevación del nivel del mar.

Mochila solar para purificar agua: "Es transportable y reduce la contaminación"

Mochila de aguaPetra Wadstrom es la inventora de la Solwatten, la mochila que con la luz solar consigue potabilizar el agua sin necesidad de hervirla, calentándola hasta los 75 grados. Esta mujer sueca, con formación de médico pero que se ha dedicado toda la vida al diseño y al arte, dio con un instrumento fundamental que se ha probado eficaz sanitaria y ecologicamente. Desde que se empezó a distribuir, principalmente en países africanos y también en Haití, en 2006, más de 200.000 personas se han beneficiado de la mochila negra que captura el calor del sol y anuncia cuando el agua de su interior es apta para el consumo humano.

"Con la Solwatten no es preciso hervir el agua y estamos así ahorrando en carbón. Y salvando cinco o seis árboles al final de proceso", explica en París Petra Wadstrom. Su ONG distribuye la mochila en comunidades aisladas de países como Kenia, Uganda, Mali o Senegal. "Es muy interesante la labor que hace a los pueblos nómadas, porque esta mochila se puede acarrear", añade.

El proyecto sueco funciona como una ONG y recibe financiación pública y privada. Los beneficiarios que reciben la mochila potabilizadora tienen que firmar un contrato por el cual se comprometen, en contraprestación, a cuidar la salud perinatal y a promover la educación de sus hijos e hijas. ''Eso es lo que les da derecho a una Solwatten y lo que nos da confianza de que la valoran y la utilizarán de forma adecuada", asegura su inventora.

Huertos en temporada seca: "Cultivo todo el año y alimento bien a mi familia"

BeninEn Benín, país al oeste de África, hay seis meses al año, de noviembre a abril, de estación seca, en la que no llueve. Así es muy difícil cultivar alimentos. Por eso el proyecto estadounidense Solar Market Gardens se instaló en diez pueblos de este país para instalar bombas de extracción de agua que permitieran seguir cultivando vegetales todo el año. Kissira Farouk Issifatou, de 42 años, es una de las 400 mujeres que se benefician directamente de estas bombas de agua.

La vida de esta madre de cinco hijos (el más pequeño de 6 años, la mayor, de 25) ha cambiado "drásticamente" desde que puede tener un huerto con verdura para vender en el mercado todos los meses del año, cuenta en la sede de la Cumbre de París, horas antes de que Ban Ki Moon le de su premio. "Ya no hay una época en la que tenga que esperar a ver lo que trae a casa mi marido, ya puedo encargarme yo también", dice.

El proyecto de bombas solares, que extraen agua de acuíferos y permite un regadío por irrigación, tiene un total de 3.352 beneficiarios directos, pero en realidad resulta positivo para los 66.000 habitantes de la zona en la que está implementado, que consiguen verdura de calidad todo el año, defienden sus promotores.

La iniciativa, además, lleva formación en agricultura y nutrición a las comunidades y beneficia principalmente a las mujeres como Kissira. En París, y con ayuda de un traductor, explica que ahora mismo cultiva lechuga, amaranto, okra y zanahorias, que vende en su pueblo y en el mercado de otra localidad cercana. Sobre lo que se discute en la cumbre que le ha premiado, Kissira dice que espera que las naciones valoren que el cambio climático está afectando seriamente a su país, Benín. "Cada vez llueve menos y cuando llueve se seca todo inmediatamente", explica.

Árboles para el manglar: "Alimentamos a los niños y conservamos la tierra"

GuineaAlkaly Doumbouya y Aissata Keita viven en los manglares de las islas Tristán de Guinea y llevaban mucho tiempo viendo como su ecosistema sufría grave deterioro por la deforestación, pues sus árbustos se utilizan para quemar la madera y utilizarla para el secado del pescado. Entonces pensaron en la iniciativa de plantar árboles en la zona más afectada. Para ello crearon cooperativas de mujeres que son las que se autorganizan para las replantaciones de una especie, la moringa, que tiene altas propiedades vitamínicas y alimenticias.

"No solo conseguimos mejorar el ecosistema, sino que también cogemos las hojas y las ponemos en la comida de los niños, ancianos y personas enfermas", explica Aissata.

El árbol de la Moringa, del que han plantado ya 25.000 unidades, tiene propiedades para la purificación de las aguas, lo que redunda en la salud de la comunidad. como Aissata, otras 160 mujeres están directamente involucradas en el proyecto, que las ha convertido en agentes de lucha activa contra el cambio climático en estas islas de Guinea.