Seis sindicalistas de la aerolínea Air France han sido arrestados en relación con las agresiones sufridas hace una semana por directivos de la compañía, en particular el director de Recursos Humanos, a quien arrancaron la camisa en medio de una protesta contra un plan de despidos. Los arrestos tuvieron lugar a primera hora de la mañana de este lunes en diferentes municipios de la región de París, según indicó la emisora Europe 1.

La Fiscalía de Bobigny, a las afueras de la capital, informó de que cuatro de las detenciones se llevaron a cabo "sin incidentes" hacia las 06.00 horas en los domicilios de los trabajadores, y que una quinta tuvo lugar poco después. Una sexta persona fue arrestada también por la mañana pero liberada poco después.

"Se intenta criminalizar la acción sindical y a los empleados", denunció el secretario general del sindicato CGT de Air France, Miguel Fortea, en una manifestación de apoyo que reunió a unas 150 personas en Roissy.

Los detenidos fueron identificados gracias a las imágenes de vídeo captadas durante los incidentes, que se produjeron cuando un grupo irrumpió en la reunión del Comité de Empresa en la que la dirección explicaba su plan de recortes de plantilla a los sindicatos.

La compañía francesa anunció un plan de despidos de 2.900 personas en los dos próximos añosEsa irrupción hizo suspender la reunión y, en el momento en el que algunos directivos quisieron abandonar el lugar, fueron abordados por sindicalistas, que arrancaron la camisa al responsable de Recursos Humanos, Xabier Broseta, una imagen difundida en todas las televisiones y que provocó un gran escándalo en el país. Durante los incidentes también se registraron heridos entre los miembros del personal de seguridad que vigilaba el encuentro.

La compañía francesa anunció un plan de despidos de 2.900 personas en los dos próximos años tras haber rechazado los sindicatos de pilotos la propuesta de mejora de la competitividad de la dirección.

La aerolínea se ha dado un plazo de dos meses y medio para llegar a un acuerdo que evite la totalidad de esos despidos, pero hasta el momento su principal petición, la de que los pilotos vuelen cien horas más al año por el mismo salario, es rechazada por ese colectivo.