Putin y Al Asad
Putin y Al Asad, aliados desde hace tiempo, como simboliza este apretón de manos de 2005. GTRES

Rusia ha mandado su aviación a Siria para salvar a su principal aliado en Oriente Medio, el presidente sirio, Bachar al Asad, en un momento en que el régimen de Damasco peligraba por su debilidad militar, coincidieron esta semana varios analistas árabes.

El escritor y experto en política siria Zaer Dib explicó que "últimamente el régimen se había debilitado en el terreno castrense, especialmente por los recientes ataques de grupos armados, y Rusia tenía que intervenir para defenderlo".

Todo enemigo del régimen es terrorista

Cuando comenzaron los bombardeos, hace casi dos semanas, Moscú aseguró que estarían dirigidos solo contra el grupo terrorista Estado Islámico (EI), pero la aviación rusa está atacando también posiciones de otras facciones armadas, según han denunciado activistas.

Rusia ha sido clara, para ella todo enemigo de Al Asad es un terroristaEl analista militar libanés, el general retirado Hisham Yaber, precisó que uno de los principales feudos gubernamentales, la provincia costera de Latakia, estaba amenazada desde zonas próximas tomadas por facciones enemigas al régimen como Hama e Idleb, donde está presente el Frente al Nusra, filial siria de Al Qaeda.

No obstante, a juicio del periodista y experto palestino Abdelbari Atuan, "Rusia ha sido clara, para ella todo enemigo de Al Asad es un terrorista", con lo que no solo ataca al EI, sino también a otras organizaciones.

"Los rusos quieren salvar a su aliado (Al Asad) y mandar un mensaje al resto de países de la región de que ellos no dejan caer a los suyos", consideró Atuan.

La influencia rusa en el Mediterráneo

En ese sentido, Yaber opinó que Moscú se juega mucho en Siria, ya que "tener control o influencia en el Mediterráneo es un sueño que se remonta a la época zarista".

Además, los únicos activos en todo Oriente Medio que Rusia mantiene están en Siria, como la base naval de Tartús: "Antes, (Rusia) tenía activos en Libia, Egipto y el Yemen, pero los perdió", subrayó el general retirado.

Al Asad divide a Rusia y EE UU

A estos factores se suma el escaso éxito que ha tenido la coalición internacional contra el EI, liderada por EE UU, durante el año que lleva operando, destacan los tres expertos.

Para Atuan, "los rusos se dieron cuenta de que la alianza de EE UU era incapaz de derrocar al Daesh (acrónimo en árabe de Estado Islámico), por lo que Rusia ha visto que era hora de intervenir". "Hay que recordar que Rusia está más cerca de Siria que EE UU por lo que tiene al enemigo (el EI) más próximo", afirmó este analista, quien calcula que habría unos 50.000 musulmanes en la Federación Rusa. Dib se mostró de acuerdo y aseguró que "entre los armados hay muchos chechenos, rusos y otros musulmanes de la antigua Unión Soviética".

La diferencia entre los rusos y los estadounidenses es que la intervención rusa es por aire y tierra, donde tiene el apoyo del Ejército sirioPrecisamente, debido al peligro que supone tanto para Washington como para Moscú la existencia del EI, hay una coordinación "que no tiene por qué ser escrita o firmada" entre ambos, señaló Dib.

Según este escritor sirio, "ninguno de los dos quiere ver al Daesh en Damasco, ni que haya un cambio total de régimen ni caos. La diferencia (entre EE UU y Rusia) es sobre la figura de Al Asad en la etapa de transición".

Hace tres semanas, los ministros Defensa de Rusia, Serguéi Shoigú, y EE UU, Ashton Carter, entablaron contactos sobre la necesidad de coordinarse para combatir el terrorismo yihadista en Oriente Medio. Para Yaber, esto demuestra que efectivamente "hay una coordinación, que no una cooperación, respecto a los bombardeos".

Respecto a la evolución de los acontecimientos en el futuro, Atuan estimó que Rusia tiene probabilidades de triunfar.

"La diferencia entre los rusos y los estadounidenses es que la intervención rusa es por aire y tierra, donde tiene el apoyo del Ejército sirio", comenta Atuan.

Aun así, reconoció que es complicado derrotar al EI porque es una organización muy fuerte que controla varias ciudades en Siria.

Con o sin él EI, Dib ve que la solución al conflicto en el territorio sirio en ningún caso puede ser militar. "Incluso con intervención rusa, la contienda siria no puede tener otra salida más que política", sentenció.