La capilla ardiente de la escritora y dramaturga Ana Diosdado se ubicará en la sede de la SGAE

  • La escritora murió al sufrir un desvanecimiento durante una junta de la SGAE.
  • Diosdado fue la primera mujer que presidió dicha institución.
  • Nacida en 1938 en Buenos Aires, sufría leucemia crónica desde hace años.
Ana Diosdado, en una imagen de archivo.
Ana Diosdado, en una imagen de archivo.
GTRES

La escritora y dramaturga Ana Diosdado (Buenos Aires, 1938- Madrid, 2015)  ha fallecido este lunes en Madrid durante la reunión de la junta directiva de la Sociedad General de Autores, en la que estaba participando.

Ana Diosdado, nacida el 21 de mayo de 1938 en Buenos Aires, donde estaban de gira sus padres, ha sufrido un desvanecimiento durante la junta directiva de la SGAE, donde fue atendida por el médico de la entidad y donde acudieron los dispositivos de emergencia del SAMUR, quienes no han podido hacer nada por salvar su vida.

La capilla ardiente con los restos mortales de la actriz y escritora, que padecía una leucemia crónica desde hace años,  se abrirá este martes a partir de las 16.00 horas en la sede de la SGAE, una entidad de la que fue su primera presidenta.

Anillos de Oro y Segunda Enseñanza

"Al teatro sólo se falta muerto", le gustaba decir. Ana Isabel Álvarez-Diosdado Gisbert repetía esa frase, con la que resumía su posición ante una profesión que vivió desde que nació, de la mano de sus padres, los también actores Isabel Gisbert y Enrique Diosdado, pero también ante la vida.

El director del Teatro Español, Juan Carlos Pérez de la Fuente, que la dirigió en su vuelta como actriz a los escenarios, en Óscar o la felicidad de existir (2010), ha fallecido "a pie de obra; un lunes, cuando las gentes del teatro descansan, para no alterar los ciclos de esta profesión".

Una de las dramaturgas más relevantes de la escena española, discreta y lúcida como pocas, según la actriz Amparo Larrañaga, dedicó 52 de sus 77 años a escribir, actuar y dirigir en un país que ella fue retratando a medida "que crecía", como bien refleja su serie para televisión Anillos de oro (1983), que creó e interpretó dirigida por Pedro Masó. Y estaba "muy orgullosa" de que TVE la hubiera repuesto veinte años después ena 2 y más aún de comprobar que su propuesta sobre separaciones y divorcios resistiera "estupendamente" el paso del tiempo: "No es que haya envejecido bien, es que no ha envejecido", presumía en una entrevista.

Esta mujer con talento, inteligencia y suerte, "pero sobre todo suerte", recalcaba ella, supo revolucionar el teatro y la televisión que se hacía en los 80 aportando, además, un "impresionante olfato", según apuntaba Imanol Arias, para detectar a las estrellas emergentes. Ejemplo de ello es Segunda enseñanza, estrenada en TVE en 1986, escrita e interpretada también por ella, y con la que saltaron a la fama Maribel Verdú, Jorge Sanz, Javier Bardem, Aitana Sánchez-Gijón o Amparo Larrañaga, hija del que fue su marido, Carlos Larrañaga.

Una creadora versátil

La creadora llevaba inmersa en la escritura de una novela sobre Juana de Arco "varios años" y en la dramatización de la vida de su madrina, la actriz Margarita Xirgu, un tiempo también largo pero, como todo, quería hacerlo con sosiego, reposo y reflexión. Fue la primera, y única, presidenta de la Sociedad General de Autores, entre 2001 y 2007, pero no lo pasó bien porque no tenía "ningún poder ejecutivo" y cuando llegaron a esa institución "dos personas" que no le gustaban "nada" decidió alejarse totalmente de ella.

A pesar de que nació en Buenos Aires -en mayo hizo 77 años-, y que tenía la doble nacionalidad, se consideraba entera y totalmente española, porque, argumentaba, "genes y vida así lo mandaban". Admitiendo a regañadientes que tenía "talento", aseguraba que sobre todo lo que siempre ha sido es una mujer con suerte. Por eso, decía, había estado con personas tan especiales como el que fue su marido 20 años, Carlos Larrañaga, o ha sabido encajar tan bien siempre con el público. "Suerte, mucha suerte, eso es lo que yo tengo", remachaba.

El Ministro de Cultura, Íñigo Méndez de Vigo, lamentaba la muerte de la dramaturga de la que ha destacado que era "una creadora versátil" cuya obra se pudo disfrutar "no solo en libros, sino también en la escena teatral e incluso en la televisión". "Era una trabajadora incansable hasta el final, incluso para hacerle frente a la enfermedad", señala el ministro en una nota en la que transmite sus condolencias a sus amigos y familiares.

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