Basterra: "¿Cómo iba a tener interés en matar a mi hija, si era lo que más quería en mi vida?"

  • El padre de Asunta Basterra dijo que su declaración en la instrucción no fue coherente porque "no estaba en condiciones" y llevaba "seis días llorando".
  • Alfonso Basterra declaró que su ordenador y su móvil nunca salieron de su casa; también ha dicho que la ruptura con Rosario Porto fue un "infierno".
  • Ha denunciado "filtraciones" e "irregularidades" en la instrucción.
  • Rosario Porto: "No maté a mi hija, no maté a mi hija".
Fotografía tomada de la señal oficial de televisión del padre de Asunta, el periodista Alfonso Basterra que ha respondido a preguntas del fiscal.
Fotografía tomada de la señal oficial de televisión del padre de Asunta, el periodista Alfonso Basterra que ha respondido a preguntas del fiscal.
EFE/Xoán Rey

Alfonso Basterra, padre de Asunta, confirmó este viernes durante el juicio y a preguntas del fiscal que él no suministró pastillas de orfidal a su hija y que la niña padecía episodios de alergia, por lo que le dio antihistamínicos, según relató un día antes su mujer, Rosario Porto.

Al final del interrogatorio, cuando ya su propia abogada le inquirió, también dijo "No" a la pregunta de si había matado a su hija; "¿Cómo iba a tener interés en matar a mi hija, si era lo que más quería en mi vida?", aseguró. Basterra, al igual que su mujer, rompió a llorar al ver unas fotografías de la pequeña que se expusieron en la sala de vistas.

"Por supuesto que no", respondió, por otra parte, al Ministerio Público, sobre si hizo tomar orfidal a la menor en los días previos a su muerte o en ocasiones anteriores. Además, aseguró desconocer si alguien más le dio este medicamento a la niña y ha mostrado su sorpresa por el hallazgo de restos en el cuerpo de la niña: "Sigo sin salir de mi asombro por la presencia de orfidal en el cuerpo de Asunta", le dioj al abogado de su mujer, según relata La voz de Galicia.

"Sí retiré una caja de comprimidos de orfidal de esa farmacia, pero no recuerdo si eran 25, 50, 30 u 82", aseveró al fiscal, preguntado por si fue él quien compró las pastillas. Confirmó además que Porto perdió una de las cajas. Basterra compareció con una chaqueta negra y actitud seria.

Sobre la alergia de la niña, dijo que 2013 "fue un año horrible de actividad, alergia, rinitis, como quiera llamarlo". De nuevo interrogado sobre si dio "polvos blancos" a la menor, afirmó que "no, por supuesto que no". "Nunca le di nada que no se le pudiese dar", señaló.

A continuación, pidió al fiscal, hasta en dos ocasiones, que si podía "practicar un mínimo de empatía" entendiera que el 25 de septiembre, cuando declaró que sí le había dado esos polvos, "no estaba en condiciones mínimas para hacer una declaración coherente" y admitió que "posiblemente" dijo eso, pero es que llevaba "seis días llorando" y había pasado dos noches en un calabozo en el que no vivirían "ni las ratas".

Sobre el día de los hechos, en el que los tres comieron juntos, insistió en que es posible que declarara cosas diferentes a las de este viernes, pero que no significa "que oculte nada". Basterra pidió al fiscal en un momento del interrogatorio que no se refiera a Asunta como "el cadáver"; "Es un rasgo de humanidad, se lo pido", imploró el acusado.

Del día en el que falleció Asunta, destacó este periodista que él hizo recados, que cocinó un revuelto de champiñones, que tras haber comido juntos, jugaron a las cartas, Rosario Porto -presente también en ese almuerzo-, Asunta y él, en concreto al Continental, y que ganó las dos partidas la niña, y precisó, asimismo, que Asunta estaba bien, "espabilada como usted y yo ahora", le dijo al fiscal.

La separación, un "infierno"

Por otra parte, Basterra negó además haber ido a la casa de Montouto (Teo) cuatro días antes de la fecha del crimen, cuando la alarma de la vivienda fue desconectada y los investigadores presumen que se pudo ensayar el crimen. Se mostró, de hecho, "sorprendido" por el hecho de que alguien entrara en la casa ese día. Contestó que  "no tenía conocimiento" de que hubiera ocurrido.

El padre de Asunta dijo que su ordenador y su móvil nunca salieron de su casa y que los agentes "no los vieron" durante el registro; y negó que las fotos de Asunta en pose mortuoria las hiciera él.

Por otra parte, declaró que la ruptura con Rosario Porto fue un "infierno", aunque ante las preguntas de la defensa de ella aseguró que su mujer fue "la madre que toda niña hubiera deseado tener". Aseveró que nunca pegó a su mujer, aunque sí confirmó que discutían.

Rota la relación, contó, empezó a escribir un diario en el que, con fecha del 31 de enero de 2013, anotó: "He pasado de ser un hombre felizmente casado a infelizmente divorciado. Asunta es lo más importante".

Cargó contra el instructor del caso, el juez José Antonio Vázquez Taín, y ha denunciado "filtraciones" e "irregularidades" en la investigación. Recordó que un guardia civil le dijo "mire, llevamos una semana investigándole, quiero que sepa que nosotros no tenemos nada contra usted, pero quien manda es su señoría", y rememoró el "estupor" que le causó que se decretase su ingreso en prisión.

Perder a un hijo es "desgarrador"

Basterra insistió en el interrogatorio en que tiene lagunas, "espacios en blanco", porque perder un hijo es algo "sumamente desgarrador" para cualquiera. "No se lo deseo ni a mi peor enemigo", dijo. "Está empeñado en preguntarme lo mismo y podemos pasar así hasta mañana", le espetó.

Recordó, asimismo, que, independientemente de lo que hayan contado los "estercoleros informativos", él estaba con la desaparición de su hija muy nervioso, "histérico", porque era una niña obediente. Y que si abandonó antes la comisaría donde interpuso la denuncia junto a Porto fue porque quiso comprobar una última posibilidad de dar con el paradero de Asunta.

También declaró: "Me acusaron de pederastia a mí; no saben lo que es eso en la cárcel, se me pusieron aquí", mientras hacía un gesto con la mano en su cuello. Dijo  que en ese momento pensó que lo "mataban" en prisión.

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