Plataforma petrolífera de Shell
Plataforma petrolífera de la compañía Shell en Alaska. Agencias
La petrolera anglo-holandesa Shell está preparando el mayor programa de exploración de la última década en el océano Ártico al norte de Alaska, lo que podría llevar a otras multinacionales, incluida la española Repsol, a extraer hidrocarburos en la región, ha informado The Times .

 

Según los expertos, en esa zona podría estar el
25 por ciento de las reservas de hidrocarburos mundiales (gas y petróleo) no encontrados hasta ahora.

 

 

8.000 millones de barriles de crudo se podrían sacar en la zona.
Las autoridades cifran en 8.000 millones de barriles de crudo lo que se podrían sacar de la zona y casi 900 billones de metros cúbicos de gas.

 

Shell perforará una docena de pozos en el mar de Beaufort, a unos 50 kilómetros de la costa norte de Alaska.

De tener éxito las exploraciones, otras petroleras como Repsol, la noruega Norsk Hydro y la estadounidense Conoco-Phillips podrían estar preparándose para ir a operar a la zona, según el periódico.

Nuevo intento de exploración

El consejero delegado de exploración y producción de Shell, Malcolm Brinded, dijo que este programa es un "nuevo intento", ya que anteriormente se había explorado la zona, y añadió que si encuentran la mitad de hidrocarburos de las previsiones de los expertos entonces "vale la pena explorar".

Shell exploró parte de los mares de Beaufort y Chukchi (oeste de Alaska) en los años 90, pero los precios del crudo actuales y las nuevas tecnologías hacen rentable volver a explorar el área.

Fuerte oposición de las autoridades locales

La petrolera se ha encontrado con la fuerte oposición de las autoridades locales de Alaska y de los ecologistas, pero ello no le ha impedido conseguir permiso del Gobierno de Estados Unidos para ir el próximo mes a la zona con una pequeña armada de barcos.

 

Las autoridades de Alaska han amenazado con interponer un litigio a Shell.
Esas autoridades han amenazado con interponer un litigio a Shell, que ha alcanzado un acuerdo para evitar conflictos con la comunidad esquimal.

 

Por otra parte, los balleneros han pedido a Shell que no comience con las operaciones hasta septiembre para facilitar la migración de las ballenas por la costa norte de Alaska.

"Hemos hecho muchos esfuerzos en asuntos medioambientales, hemos entablado conversaciones con las comunidades locales", dijo Brinded, que añadió: "Estamos muy preparados para empezar este verano".