Los padres han valorado positivamente la iniciativa de la Policía Nacional de repartir pulseras a los niños en las playas para evitar que se pierdan; sin embargo han considerado que se trata de un "arma de doble filo", ya que ésta puede ser utilizada en contra de los pequeños.

Así lo han manifestado varios padres en la playa de Las Teresitas (Tenerife), donde este miércoles la Policía Nacional ha presentado esta medida que se lleva desarrollando en las islas desde mediados de agosto.

Una madre ha señalado que si el niño no lo encuentra un policía, sino un desconocido, éste puede utilizar los datos que figuran en la pulsera en contra del menor, ya que "puede utilizarlo como recompensa o para manipular a una persona en caso de secuestro o para chantajearlo".

Por otro lado, el subinspector Estévez ha comentado que la pulsera es una cinta plastificada, resistente al agua y con el logotipo de la Policía y el número de emergencias 091 grabado y su objetivo es localizar a los padres en caso necesario.

Asimismo, ha manifestado que esta alternativa es una ayuda para los niños pequeños, puesto que si alguno se ha perdido, la pulsera puede facilitar su localización.

Por su parte, el inspector Padrón ha indicado que este miércoles ha comenzado la campaña en la provincia de Santa Cruz de Tenerife desde la playa de Las Vistas, La Punta, Bajamar, incluida Santa Cruz de La Palma o Puerto de La Cruz.

El inspector ha admitido que si bien esta medida llega "un poco tarde" —pues falta solo un mes para que termine el verano— "por lo menos colaboramos con la seguridad de los menores y los padres para que los niños disfruten de un día de playa", apostilló Padrón.