Libro
Libro de vocabulario en francés. GTRES

La Confederación Española de Asociaciones de Padres de Alumnos (CEAPA) ha pedido a las familias que no compren libros de texto para el próximo curso y les ha invitado a reclamar por su importe al centro educativo si la adquisición de material les ha venido impuesta, utilizando un formulario de reclamación administrativa que han puesto a disposición de los ciudadanos en su página web.

Así lo han explicado en rueda de prensa este martes el presidente de la organización, Jesús Salido; su portavoz y tesorero, José Luis Pazos y su secretaria General, Nuria Buscató; quienes han incidido en que por encima de la costumbre impuesta de adqurir cada curso nuevos libros debe estar la gratuidad de la enseñanza obligatoria.

Las familias no tenemos ninguna obligación de comprar libros de texto

"Las familias no tenemos ninguna obligación de comprar libros de texto. El docente elige la herramienta que considera más oportuna pero eso no significa que nosotros tengamos que comprar esa misma herramienta. Es una práctica que tenemos completamente asumida y en estos cuatro años de crisis ha quedado claro lo que es necesario y prioritario y lo que no, y cómo esto ataca a la gratuidad de la enseñanza", ha señalado Salido.

Según ha explicado, la obligación de comprar libros viene impuesta por los propios centros educativos, que de cara al inicio del curso proporcionan listados a los padres. La ausencia de este material, impacta con "presión sobre el alumno dentro del aula" y puede suponer "incluso que no le dejen entrar en clase". "No podemos tomar la decisión de gastar o no gastar, así que quien obliga, que pague", ha reivindicado.

"No podemos tomar la decisión de gastar o no gastar, así que quien obliga, que pague"

En este sentido va la propuesta de reclamación que lanzan a las familias, con un modelo de "solicitud de devolución de los gastos afrontados por la adquisición de libros de texto y material curricular" dirigido a la dirección del centro educativo en el que los padres exponen que se han visto "obligados a afrontar" el importe que sea y eso "vulnera" sus derechos.

En concreto, el escrito, una reclamación administrativa, argumenta la gratuidad de la educación obligatoria que proclaman la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea y la Constitución Española, así como el interés superior del menor consagrado en la Convención de los Derechos del Niño de Naciones Unidas, entre otros tratados.

"La compra de estos materiales no es una opción voluntaria, dado que los centros educativos toman medidas, incluso sancionadoras, con el alumnado que no dispone de ellos en el momento de inicio del curso y durante el mismo, por lo que los padres y madres nos vemos obligados a su adquisición para evitae perjuicios a nuestros hijos porque, haya o no medidas de tipo sancionador, el alumnado que no dispone de ellos se ve, como mínimo, discriminado", expone el escrito.

Distribuido por las CC.AA.

Los bancos de libros se quedan inservibles porque los colegios imponen nuevos materialesEste modelo se ha importado, según Salido, del que han distribuido varias de las federaciones regionales de CEAPA, que ya están trabajando en el asunto. Aunque la organización aún no tiene constancia de que ningún caso de éxito con esta reclamación, confían en que el sistema al final, acabe dando la razón a los padres, a quienes animan a litigar hasta conseguir que "ninguna familia tenga que comprar ningún libro" y sea el centro educativo, es decir, la administración, quien responda.

El mismo mensaje dan a las Asociaciones de Padres de Alumnos, gestoras en "más del noventa por ciento" de los casos, según CEAPA, de bancos de libros en los centros que se quedan inservibles porque el colegio impone nuevos materiales adaptados al curriculo de la LOMCE. "En este caso se ha hecho un gasto, hay que reclamar por daños y perjuicios", ha concretado Pazos.

"Cuando se puso en marcha la LOMCE -ha añadido Salido-, exigimos que no se cambiara un sólo libro. Hubo centros que no lo hicieron y no están impartiendo una educación diferente. Los contenidos curriculares son los mismos, lo único que cambia es el enfoque y el enfoque sólo depende de leer literalmente lo que pone en el libro. Esperamos que ningún docente imparta así sus clases".